Amarna Miller es la actriz porno que hará estallar por los aires tus prejuicios

Es una de las actrices porno más internacionales. Una mujer que, rompiendo los típicos prejuicios asociados al cine X, podría tener una cátedra en la universidad. Porque, junto a esa belleza que explota ante las cámaras más lúbricas, Amarna Miller (Madrid, 1990) posee un cerebro portentoso y una verborrea desenfrenada. “Me enrollo un montón, luego transcríbelo como puedas o lo resumo”, dice con su sonrisa perenne.

Licenciada en Bellas Artes, a los 19 años irrumpió en la industria pornográfica y hoy congrega a millones de adeptos en las redes sociales. Pero Amarna no sólo brilla por su arte más explícito, sino por su inteligencia y una infatigable lucha contra los tópicos de su oficio, aunque reconoce que son difíciles de erradicar “a corto plazo". "Hay un estigma muy grande en torno a la sexualidad. Y, sobre todo, si eres mujer, la sociedad contemporánea occidental te dice que o eres guapa o eres lista. No puedes ser ambas cosas”.

Lo de Miller, por cierto, viene de su pasión por el escritor Henry Miller. Y sí, también ella es una viajante sin descanso. “Siempre estoy planeando viajes. Me gustaría visitar la Isla de Pascua o Tanzania, Kenia y Zanzíbar”, sugiere. Tras su vuelta de “un ‘road trip’ un poco loco”, nos atiende vía Skype en su habitación de Los Ángeles, ciudad donde lleva casi un año viviendo.

Hiperactividad cultural

Ante la siguiente pregunta seguro que muchos esperamos un recital de sexo, drogas y rock and roll, lujuria desatada y apogeo carnal al más puro estilo Californication.

¿Cómo es el día a día de una ‘pornstar’?

“Es difícil tener días iguales. Siempre estoy planeando nuevas aventuras. Trabajo con el ordenador, reviso las redes sociales, la web, el blog, escribo artículos en varios medios, veo a amigos y hago un poco de vida social. Ahora mismo estoy cultivando un jardín ecológico. Una de mis grandes aficiones son las plantas, también la literatura… Soy hiperactiva”, afirma, con simpatía. Nada de orgías ni ‘pole dance’ antes de desayunar...

Amarna Miller es cristalina e intensa como sus ojos azules, pero, quién lo diría a tenor de los clichés del género, cautiva por su vasto criterio cultural, sus inquietudes sociales y su autenticidad a prueba de bombas: “Mi libro favorito es Ponche de ácido lisérgico de Tom Wolfe, mi disco Live in Paris de Supertramp; y en mi mesita nunca han faltado Kerouac, Palahniuk, Mihaly Csikszentmihalyi, textos de positivismo, poliamor o feminismo”.

Rebusca fuera de plano y enseña a cámara More than two, editado por Melusina, el broche a Opening Up y Ética Promiscua. Y, por si fuera poco, remata la clase con poesía, otra de sus vocaciones: le gustan Luna Miguel, Aleixandre o ‘Alicia Hot’ de Alejandro Ruiz (Ed. Esdrújula), cuyo prólogo es precisamente de la actriz pelirroja. También abre las páginas de X, lo último de Risto Mejide (Ed. Espasa). Y nos enamora definitivamente cuando cita a Terry Gilliam, de los irrepetibles Monty Python.

Pero no hablemos de amor. Ahora toca hablar de porno.

El porno está de moda

“Casi nadie se sorprendió cuando empecé en el porno porque siempre he sido muy liberal, muy abierta en todos los sentidos”, recuerda. “En realidad no fue un gran cambio. Ya estaba posando como modelo convencional. En mi familia no se lo tomaron muy bien, pero han ido aceptándolo porque ven mis planes de futuro”.

¿Está el porno de moda e incluso marcando tendencias?

“Sí, el porno está de moda y en parte la culpable fue Sasha Grey, una de las primeras ‘pornstar’ que dio el paso al ‘mainstream’. Fue ideal porque normalizó el porno. Lo puso de moda como algo ‘trendy’ o ‘hipster’, aunque no me gustan las etiquetas. En mi proyecto fin de carrera hablaba de cómo mezclar el lenguaje cinematográfico con la imagen pornográfica y la artística porque al final todo se puede mezclar y ser excitante”, reflexiona.

¿Y de política qué opina? La lió parda con un llamativo cartel de apoyo a Podemos en las elecciones generales del 20D. “La política es la única manera que tenemos de cambiar las cosas y yo soy una quejica profesional”.

Le pedimos un mensaje para su generación. Que tiemble el Congreso. En boca de Amarna Miller, la proclama suena honesta y el diagnóstico muy atinado: “Creo que uno de los problemas que tenemos es que no hemos tenido un problema real. Y estamos alienados. Somos una generación desechable, nos quedamos en nuestras casas, en nuestros pequeños universos, no sabemos lo que ocurre en el mundo”.

¿Y qué hacer, entonces?

“Sal de tu zona de confort, lucha por tus ideales, por tus sueños, deja de conformarte, que es el gran problema de lo que pasa ahora mismo, porque somos conformistas… Ojalá hubiese más personas intentando poner un granito de arena para un mundo mejor”.

Millones de cosas

En su agenda se alternan los rodajes de escenas tórridas con eventos, presentaciones y “millones de cosas en la cabeza”. Si puede, saca tiempo para ver “exposiciones como Rain Room, en Los Ángeles”. En verano viajará –advertencia– por los rincones de España y, probablemente, llevará alguna Polaroid para retratar paisajes y momentos. Por cierto, en unos meses debutará en el cine convencional con la película Contigo no, bicho. Ojalá tenga suerte. Por el otro cine, el que le brinda fama mundial, la han nominado a los mejores premios. “Si necesitas lo que sea, por aquí estoy. Llevas 24 minutos de entrevista y hablo por los codos… (Risas.) Muchas, muchas gracias”, se despide.

Web oficial: www.amarnamiller.com