He Aquí 5 Extrañas Formas De Emborracharse Sin Beber Una Gota De Alcohol

Es posible pillarse una cogorza interesante esquivando los cubatas. Créeme. Puede que te parezca imposible y que creas que hay que rendirse a la dictadura del gin-tonic o el mítico ron-cola. Puede que el ser humano todavía no haya encontrado la vacuna contra el sida, pero ha sido capaz de inventar o descubrir métodos de todo tipo para ponerse hasta arriba sin probar el líquido elemento. Pero ojo, muchas de ellas pueden ser más peligrosas que los excesos con el wishkey o el vodka. En algunos de los casos que vamos a describir no se recomienda moderación, sino abstinencia. En fin, tanto si te atreves con estos métodos como si eres más tradicional y no abandonarías tu mojito por nada del mundo, ve con cuidado.

Síndrome de la fermentación intestinal

Se le conoce también como 'síndrome de la autoestimación' o, en ambientes más relajados, ser una cervecería andante. Matthew Hogg salió hace dos años a la luz en un artículo de Vice para relatar la tragedia de su vida por padecer esta afección que le hace ir borracho cada dos por tres. Esto se debe a que, en su caso, el exceso de levadura en el intestino delgado crea alcohol puro que es absorbido directamente en el flujo sanguíneo. Hogg asegura que si consume hidratos o azúcar acaba básicamente como una cuba, con su correspondiente resaca.

Una señora de Buffalo, o tal vez su abogado, debió de leer este reportaje, porque usó este síndrome, que no está demostrado científicamente, para eludir la cárcel por conducir achispada. La acusada, de 35 años, arrojó una tasa de alcohol de 0,33%, cuando lo legal en su Estado es 0,08%. Su letrado consiguió que el juez creyera que su intestino segrega alcohol a mansalva y ella se fue de rositas. (Ojo, si ahora lo empezáis a hacer vosotros no nos hacemos responsables).


Un bar hecho de alcohol

Se llama Alcoholic Architecture y está en Londres. Es una especie de mazmorra que expira alcohol por todas partes de tan manera que el cuerpo lo absorbe al respirar y a través de los globos oculares. El efecto se consigue con potentes humidificadores que saturan el aire y consiguen que la bebida espiritosa penetre en tu cuerpo sin que te des cuenta. El ambiente está tan cargado que prácticamente no se ve nada en el interior.

La gran idea es obra de dos diseñadores británicos que vieron en este antiguo monasterio el lugar perfecto para conseguir el efecto deseado. La experiencia cuesta unas diez libras y los anfitriones recomiendan mantener los ojos muy abiertos para absorber el máximo volumen de alcohol. El bar se encuentra actualmente cerrado porque los dueños se encuentran en plena búsqueda de una nueva localización.


Awol

Awol es el nombre de un aparato inventado en torno a 2004 que fue rápidamente prohibido en EE.UU. por su peligrosidad. Se trata de una maquina (que se puede adquirir por unos 35 dólares) que convierte el alcohol en vapor y se inhala. O sea, fumas alcohol. Proviene de las siglas Alcohol Without Liquid y debe su popularidad a que, se supone, ingieres menos calorías si consumes alcohol de este modo. Lo cierto es que consumes las mismas asociadas al etanol, pero sí es cierto que te ahorras todas las que van asociadas a las bebidas espiritosas y los refrescos, como las que contienen los azúcares.

Pero la contrapartida no compensa: al alcohol pasa directamente de los pulmones al cerebro y de ahí, al corriente sanguíneo. Lo que provoca, si cabe, efectos más nocivos en el organismo que tomarte un cubata y puede conducir a un envenenamiento por alcohol.


Efecto placebo

Tan antiguo como el hombre, pero totalmente cierto. El día que España ganó el Mundial, yo me encontraba en plena cogorza, cuando una de mis colegas se percató de que llevábamos toda la noche bebiendo tinto de verano sin alcohol. Se me fue el efecto inmediatamente, como podrás entender. Si quieres comprobarlo, dale a tu amigo cervezas sin alcohol durante toda una noche haciéndole creer que son de 'las de verdad' y seguro que acaba la fiesta haciendo eses. Y al día siguiente te mandará un WhatsApp asegurando que le va a estallar la cabeza.


Una nueva bebida de la que nos fiamos mucho

A principios de año, un grupo de investigadores anunció que había creado una bebida que puede emborrachar aunque no contenga ni una gota de alcohol: el Synthohol. David Nutt es el figura que lo ha creado y aseguró que el ya se había corrido sus juergas con este brebaje. También afirmó que solo un vaso de esta maravilla te deja atontado durante seis horas. Una de sus grandes ventajas es que no causa resaca y, además, si quieres que su efecto desaparezca, se puede conseguir con solo una píldora. Sí, por si no le habíamos metido suficientes sustancias indeterminadas al cuerpo. Los estudiosos anunciaron que es un derivado de la benzodiazepina, la sustancia con la que también se fabrica el Valium, y defienden que no es adictiva ni causa el síndrome de abstinencia. No sé yo si creérmelo...