35 maneras de lidiar con la horrible sensación de sentirse sol@

Ocurre de repente. Es domingo, fuera llueve y tú estás mirando por la ventana, tumbad@ en la cama de tu habitación durante un Erasmus. O estás en la mesa de una cafetería, junto a unos compañeros del curro que te han invitado a tomar algo, pero resulta que eres la única persona que no encaja, la única que no tiene ya su vida montada. El mundo gira sin ti, y te sientes solo/a. Esa es la sensación, la de reconocerte como la pieza sobrante de un puzzle ya terminado. Como un globo pegado al techo de un centro comercial, o como un cactus que se ha quedado sin agua porque, total, todo el mundo sabe que a los cactus no hace falta regarlos mucho.Resultado de imagen de alone gif

Hablamos de soledad, incómoda y repentina. De sentirte horriblemente fuera de juego de repente, sin nadie en quien apoyarte o a quien pedir ayuda.Y sí, es una situación súbita e incómoda, pero también es algo que todos hemos experimentado alguna vez en la vida. De hecho, los estudios hablan de que una de cada diez personas se siente sola. Por eso, estas son 35 maneras de lidiar con esta soledad imprevista. 35 formas de quebrar el caparazón de la tristeza y reencontrarte contigo mismo:

1 – Corre a la estación de autobús o metro más cercana y pilla el primero que pase, da igual a dónde. Es una distracción rápida, pero efectiva, y ayudará a tu mente a salir del ensimismamiento.

2 - Si tienes bañera en tu piso, llénala hasta arriba, echa jabón y sumérgete entre la espuma. Una copa de vino o una tableta de chocolate para acompañar tu momento íntimo tampoco sobrarían.

3 – Abre el portátil, pon esa canción que te sube los ánimos y baila. Nadie está mirando, así que ¿por qué no aprovechar para una buena descarga de endorfinas?

4 – Ponte unas zapatillas deportivas y sal a correr: está científicamente demostrado que el ejercicio es un chute de felicidad automático.

5 – Ve a una cafetería, pídete un buen café con leche y dile a alguien lo bien que le queda su camisa, o lo mucho que te gusta su gorro. Seguramente no vuelvas a ver a esa persona, así que no pasa nada por superar la incomodidad inicial a cambio de un rato de distracción en compañía.

6 – En los momentos tristes, lo mejor no es ver lo felices que aparentan ser los demás en el feed de Instagram o Facebook: es buen momento para practicar el #JOMO, o Joy Of Missing Out. La alegría de perderte todas esas cosas súper importantes que la gente comparte en sus redes.

7 - Busca un voluntariado: hacer algo por los demás es un estímulo magnífico para salir de una espiral individual.

8 – Hazte la cama, ordena la cocina o haz cualquier cosa doméstica que te lleve poco tiempo y te proporcione esa sensación tan placentera de tomar el control de tu vida.

9 – Mira hacia atrás y recuerda los buenos momentos que pasaste con tu familia o tus amigos.

10 - Coge una novela, no un libro de autoayuda. Lo más probable al leer ese tipo de guías cuando te sientes mal es que consigan hacerte sentir peor: perderte en una narrativa absorbente, en cambio, te puede recargar las pilas y aumentar tu confianza.

11 – Haz fotos. Sal a la calle y fotografía todo lo que te parezca curioso, bello o digno de ser capturado. Llenar tu vida de cosas excepcionales, aunque sea a pequeña escala, puede apartar de tu mente rápidamente la soledad.

12 – Si te gustan las TED Talks, mírate esta de Sherry Turkle.

13 – O esta otra, de Elizabeth Gilbert. Motivación y un chute de energía para combatir la soledad.

14 - Comienza un diario de agradecimiento: coge un cuaderno y dedica cinco minutos a escribir todas las cosas en tu vida por las que querrías dar gracias.

15 – Crea: cocina una receta nueva, pinta un mandala, construye un robot con LEGO... Así se mantiene la mente ocupada a la vez que se llama a nuestro niño interior.

16 - ¿Te sientes solo en tu propia ciudad? Ves al centro, únete a un grupo de turistas y descubre con ojos nuevos esas calles por las que has pasado cientos de veces.

17 – Coge el teléfono y ponte al día con ese amigo o amiga de quien hace tiempo que no sabes nada.

18 – Compra una entrada para esa película que te llama desde la cartelera. Ir al cine en solitario puede ser una experiencia fascinante, así que no dejes que la vergüenza te coarte.

19 - Juega una partida al prototipo de Super Hot y olvídate del mundo un rato. Y quien dice una partida dice dos, o tres, o veinte. Adictivo y empoderador.

20 - Si eres una persona espiritual, estar sin nadie alrededor puede ser una fantástica oportunidad para rezar o meditar.

21 – Saca a pasear a tu perro.

22 – Si no tienes perro, puede ser un buen momento para pensar en adoptar uno.

23 – Visualiza algún lugar donde te gustaría estar en este momento —un concierto, la playa, Australia— y mira a ver si, por un momento, puedes alegrarte por aquellos que están ahí.

24 – Trata a la soledad como a una vieja amiga que ha venido a visitarte, aunque no haya sido invitada.

25 – Canta. A todo trapo, si quieres. Si quieres subir el nivel y tener un micrófono, coge un cepillo de dientes.

26 - Intenta en un haiku describir cómo te sientes: la poesía es una buena ocasión para convertir algo terrible en algo bello.

27 – Mira este vídeo.

28 – Escribe una carta a mano para alguien que te importe diciéndole lo que piensas de él o ella y envíasela por correo ordinario. El cariño y los clásicos nunca mueren.

29 – Profundiza en ese hobby que tienes y apúntate a un club sobre el tema. Si crees que tu afición es única en el mundo, busca bien: te sorprendería la cantidad de gente reunida alrededor de la cultura vikinga o el amor al hummus.

30 – Piensa en qué te apetecería comer más que nada en el mundo y sal a buscarlo. Date un regalo lleno de sabor.

31 – Coge una bici, un tranvía o cualquier medio de transporte que te lleve al campo y date un paseo entre los árboles. La calma de la naturaleza es un antídoto estupendo para la angustia de la soledad.

32 - Escribe cómo te sientes en una hoja de papel y quémala. O tírala a la basura. O córtala con unas tijeras. Es un pequeño ritual pero un gran símbolo.

33 – Ponte los cascos, túmbate en la cama o en el sofá y aprovecha para escuchar tu música favorita sin distracciones.

34 – Saca tu lado más crafty y prueba a construir alguna de estas creaciones.

35 – Por último, lo más importante: no te culpes. La soledad es un sentimiento y, como tal, puede venir de repente sin más motivo que un estímulo repentino. Respira hondo, prueba alguna de las 34 ideas anteriores si te ha inspirado y, si quieres, comparte con nosotros tu experiencia en los comentarios.