3 razones para desechar el concepto tóxico de almas gemelas

Eso de la persona ideal aguardando en algún otro rincón del universo para completarte, es una mentira romántica que nada tiene que ver con la realidad

Las comedias románticas han hecho muchísimo daño al amor. Eso del alma gemela, de la media naranja, de la persona ideal aguardando en algún otro rincón del universo para completarte, es una mentira romántica que nada tiene que ver con la realidad. Y, sin embargo, envenenados por exposición continúa a esta concepción de la pareja, del amor, de la vida, mucha gente sigue esperando la aparición repentina de alguien que encaje a la perfección con su personalidad. Para liberarles de estas ideas, Elite Daily ha consultado a varios expertos para trazar argumentos que nos empujen a desecharlas.

Demasiadas almas gemelas ahí afuera

Creer que el cosmos ha dispuesto específicamente a alguien para conectar 100% contigo no tiene sentido científico. En su lugar, dice la experta en relaciones Shula Melamed, “un enfoque más sano y equilibrado podría ser entender que hay muchas personas con las que se puede conectar”. Es decir, que hay muchas personas en tu vida que podrían acercarse al concepto de alma gemela, aunque la única que de verdad lo es eres tú mismo.

La vida no es perfecta

Aunque la idea resulte atractiva, no existe en todo el planeta una persona con la que pudieses pasar hora y horas, situaciones y situaciones, siempre en perfecta armonía. Los conflictos son inevitables. Y el problema de esto, dice el Dr. Jason Whiting, es que cuando una pareja tiene “un desacuerdo que termina en sentimientos heridos, quienes buscan una relación idealizada creen que han terminado con la persona equivocada”. Y no, simplemente sois seres humanos, no robots.

El ‘almagemelismo’ ciega

Pasarte la vida anhelando una alma gemela que nunca llegará no solo puede joder tus relaciones, sino que además puede suponer que dejes correr oportunidades sentimentales maravillosas por culpa de ese ideal absurdo. En su lugar, debes tener presente siempre que las relaciones deben construirse con trabajo. Y lo más importante: que debes trabajar en ti mismo para ser feliz de manera independiente, no esperando que venga a salvarte ninguna mal llamada media naranja. Feliz, autosuficiente, las buenas relaciones llegarán.