21 Cosas Del Día A Día Que Tocan Los Cojones

Te levantas un día tras otro, y hay cosas, que por increíble que parezca, siempre se repiten. Y te jode. Principalmente, porque son desagradables. Tampoco es que sean terribles, ni catastróficas, simplemente son molestas. La suma de todas ellas puede volverte histérico y hacerte tener ganas de romper todo lo que se encuentra por delante. Pero no hay nada que hacer, son pequeñas cosas cotidianas que te tocan los cojones y que seguirán ocurriendo. Así que a continuación, respira hondo y tómatelas con una sonrisa hasta que una de ellas se presente de nuevo en tu vida.

En casa

1. Despertarse con los pies sobresaliendo de la sábana por haber tenido una pesadilla. Se quedan como dos cubitos, congelados.

2. Que siempre que se cae la tostada por el lado untado.

3. Al abrir latas de conserva o tetra briks de leche quedarse con la anilla en la mano.

4. Que el que haya utilizado el azúcar, deje la cucharilla mojada dentro y esté con trozos de azúcar enganchados.

5. Abrir el grifo del fregadero y que dé la casualidad de que una cuchara esté en el fondo y que justo el chorro de agua caiga sobre ella. Acto seguido estarás completamente mojado.

6. Que después de ir al baño, te des cuenta de que no hay papel higiénico. ¡Ups!

7. Conectar el USB al ordenador y que nunca entre a la primera. Suele ser a la tercera. Pruebas, pero no entra, así que te dices: “¡mierda siempre lo hago al revés!” y lo giras, pero tampoco va. Vuelves a la primera posición y por arte de magia ¡ahora sí que entra!

8. Estar viendo un partido de fútbol y que justo se vaya la señal en el momento del gol. Además desde la llegada de la TDT, los goles se escuchan antes a través del balcón que en tu propia televisión a causa del retraso que lleva la señal.


Cuando vas en coche

9. Encontrar publicidad en el limpiaparabrisas o en la ventanilla. Si aún encima eres cuidadoso con el medio ambiente, te toca buscar una papelera para ir a tirarla. La última moda son las tarjetas de 'masajistas' chinas.

10. Que cuando vas tarde se pongan todos los semáforos de acuerdo en que su color preferido es el rojo.

11. Ver sacarse los mocos a través del retrovisor al conductor del coche que tienes detrás. Encima lo hacen con ahínco. No sé por qué, siempre miran atentamente el moco enganchado en el dedo después de sacárselo.

12. Esperarse a lavar el coche y que justo, cuando lo haces, al día siguiente llueva.


Cuando coges el metro

13. Que el lector del metro escupa la tarjeta a la mínima que está arrugada. Lo peor de todo es que los funcionarios del metro siempre te comprueban si va, como si fueras tonto, aunque le hayas dicho por activa y por pasiva que no funciona en ningún lector.

14. Que te levantes del asiento porque hay una persona mayor de pie y que esta te diga que no hace falta para hacerse la joven. En ese momento se abren las puertas y entra una joven y se sienta en tu lugar. Has perdido el sitio para nada.


En el trabajo

15. Los compañeros de trabajo que son muy lentos y que no tienen sangre en las venas. Tanto, que prefieres ir tú a hacerlo y volver, antes que pedir que lo hagan ellos.

16. Tener que mirar con una sonrisa, las fotos de los hijos recién nacidos y no tan ‘recién nacidos’ de los compañeros de trabajo. O las fotos de sus últimas vacaciones a un sitio exótico, cuando tú aún ni las has hecho, ni tienes dinero para hacerlas.


De vuelta a casa

17. Ir a comprar carne o pescado y que esa pieza, que miras para llevarte mientras haces la cola, justo se la lleve el de delante.

18. La gente que está delante tuyo haciendo cola en la caja del supermercado y que se va a buscar cosas que se han 'olvidado' una y otra vez. Quien se va de la cola, pierde el turno!

19. De todas las llaves que llevas, siempre sacar la que te hace falta la última.


Ocio

20. El ruido de la gente comiendo palomitas en el cine o comentando la película con su pareja a todo volumen.

21. Llevar a alguien con ilusión a comer a un restaurante que sabes que es bueno y que, ese día, sea una mierda o esté cerrado.