Las 12 claves del método Ikigai para ser feliz en la vida

Esta corriente vital considera que vivir de nuestra pasión es la llave de la felicidad

Pocas cosas atraen tanto la atención como la palabra 'felicidad'. Una aspiración esquiva que se ha convertido en el primer objetivo del ser humano. Todos la ansiamos y muchos, incluso, estamos dispuestos a pagar por ella. Por eso, el mercado está petado de toda clase de fórmulas, teorías y filosofías espirituales que prometen al consumidor la conquista de tan deseado propósito vital. El problema, sin embargo, es que no es tan simple. No hay soluciones absolutas. Y esto nos ha llevado a desarrollar un escepticismo que nos impide integrar las buenas cosas de cada corriente.

La última en despegar, el Ikigai, fue creada por el experto en cultura japonesa Héctor García y el periodista Francesc Miralles tras viajar a Ogimi, la aldea japonesa con el mayor índice de longevidad del mundo. Allí, según contaban los autores en las páginas de su bestseller homónimo, descubrieron que la clave para una vida feliz residía en tener un ikigai que nos mantenga ocupados. ¿Pero qué significa ese 'ikigai'? Literalmente podría traducirse como "aquello por lo que vale la pena vivir". Simbólicamente vendría a representar tu pasión en la vida, eso que te ilusiona hacer porque sí.

Dos años más tarde, Héctor y Francesc vuelven a las librerías con El método Ikigai, enfocado en que consigas que tu ikigai ilumine toda tu vida. Si no tienes una pasión, probablemente este artículo no sea para ti. Sal ahí afuera. Experimenta. Ponte a prueba. Descubre qué te flipa hacer por el mero hecho de hacerlo, sin objetivos ni rentabilidades de por medio. Pero si la has encontrado sigue leyendo ya que te traemos las mejores lecciones de los fundadores del Ikigai de forma simplificada. Para que tu vocecita escéptica no te impida disfrutar de ellas. Toma nota que esta síntesis vale oro:

1) Efecto Shinkansen. Tiene nombre de pokemon de tercera generación y una curiosa historia detrás, pero viene a decir que si quieres cambiar realmente algo, incluido tu vida, no te fijes objetivos sencillos. Tienes que apuntar muy alto o solo maquillarás tu realidad.

2) Monte Fuji. En la corriente Ikigai, el monte Fuji representa que todo puede lograrse. Puedes convertirte en patinador olímpico o cantante de trap si esa es tu pasión. Lo 'imposible' es solo una etiqueta mental. Y recordar 'imposibles' que resultaron no serlo te libera de ese prejuicio.

3) Ganbarimasu. Si de verdad quieres que tu vida gire en torno a aquello que más amas, debes hacer grandes esfuerzos para conseguirlo. Y ahí entra la perserverancia, la capacidad de ser terco como una mula, el darlo absolutamente todo. Nada de medias tintas.

4) 10.000 horas. Es el tiempo que, según el neurocientífico Daniel Levitin, necesita el cerebro humano para volverse pro en una disciplina. Está muy ligado al ganbarimasu y sirve además para esclarecer si realmente una pasión lo es de verdad. Si no lo es, no aguantarás 10.000 horas.

5) Decisiones cruciales. Si buscas vivir de tu pasión necesitas hacer unos cuantos sacrificios. Decisiones irreversibles pero valientes que den un giro a tu vida. Dejar un trabajo, romper una relación o mudarse de país. No conformarse por miedo con lo que sabemos que no funciona.

6) Feedback negativo. Es muy agradable oir cómo te ponen por las nubes por lo bien que haces aquello que tanto te gusta hacer. Pero el ego es enemigo del ikigai. Tienes que saber escuchar y mantener siempre las ganas de aprender de los demás. Estudia las críticas y mejora.

7) Serendipias. Son acontecimientos que ocurren por accidente. Muchos de ellos son maravillosos y necesarios para llegar donde quieres llegar, pero no ocurren si vives la vida pasivamente. Las serendipias requieren de dinamismo. Así que muévete y haz lo que te gusta ya.

8) Confort. Nos ha repetido tanto aquello de salir de la zona de confort que ya suena chirriante. Pero de nada sirve el dinamismo si te mueves siempre dentro del mismo círculo. Hay que arriesgarse. Hay que experimentar. Hay que pasar un poco de miedo sano.

9) Incertidumbre. Muy relacionado con salir de la zona de confort. Según los autores del Ikigai, "encontrar el equilibrio entre control e incertidumbre es una importante clave para realizarnos". Un poquito de espontaneidad para no acabar aburrido hasta de tu pasión.

10) Mindfulness. Olvidar la tendencia moderna a la multitarea —practicando tu pasión y, por ejemplo, contestando whatsapps cada dos minutos— y entrenar la capacidad de estar presente en aquello que haces en cada momento. Un reto que optimiza y libera al mismo tiempo.

11) Compañeros de viaje. Como decía el motivador Jim Rohn, somos la media de las cinco personas con la que pasamos más tiempo. Así que rodearte de personas optimistas que buscan vivir de su ikigai y no conformarse te acercará un poquito más al objetivo.

12. Alegría. Vale que debas perseverar y tomar grandes decisiones para acabar viviendo tu sueño, pero eso no implica convertirse en un amargado. Como dicen los autores, "no cometas el error de tomarte tus objetivos demasiado en serio". Afrronta el objetivo con la curiosidad de un niño y la sonrisa de quien ya lo tiene todo.