Vivió En La Calle Durante Años Y Ahora Se Ha Convertido En Una Estrella

Es la futbolista que más veces ha vestido la camiseta de la selección inglesa, todo un referente en los equipos por los que ha pasado, entre ellos el Everton o el Liverpool, pero durante años, tras terminar los entrenamientos o los partidos, en vez de volver a casa, como cualquiera de sus compañeras, buscaba un albergue donde dormir. Fara Williams era una persona sin hogar.

Cuesta imaginar cómo una chica que debutó con la selección sub-19 de Inglaterra a los 17 años pasaba por tal situación en aquel momento. Pero, como ella misma explica, aunque todo el mundo piensa que solo terminan en la calle aquellos que tienen problemas con las drogas o el alcohol, los caminos que conducen hacia la indigencia son incontables.

Ese portazo tras el que no vuelves a casa

Fara vivió una infancia complicada. Una madre que sacaba adelante a sus cuatro hijos con dificultades económicas, también para conseguir un par de botas de fútbol. Aún así, y pese a los años que estuvieron sin hablarse, ella habla de su madre con admiración. Tras vivir un tiempo con sus abuelos, regresó al hogar materno justo cuando también se mudó al mismo una de sus tías. Su relación con ella era muy tensa y tras una de esas broncas en la que su tía le desafió a marcharse, ella lo hizo.

Durante los primeros días vagó entre casas de amigos, pero no podía mantener aquella situación sin que alguien lo descubriera, y eso le avergonzaba, así que asumió que los albergues serían su techo. Como ella misma reconoce, la terquedad y la falta de consejo le llevaron, durante seis años, a mantener esa doble vida entre los campos de fútbol y los refugios para personas sin hogar.

Cuando dejó su casa, Fara ya jugaba para el Charlton Athletic. La primera persona que se dio cuenta de su situación, sin embargo, fue su entrenadora en la selección sub-19, Hope Powell, quien tras una concentración con el equipo, descubrió que Fara no tenía dónde ir. Le recomendó que acudiera a una unidad especial para gente sin techo, le acompañó a un albergue y le compró un saco, un detalle que ella siempre recordará.

Las dos mujeres que cambiaron su rumbo

La carrera futbolística de Fara ha pasado, sobre todo, entre dos grandes equipos, el Everton y uno de sus grandes rivales, el Liverpool. Como centrocampista ha sido una de las asiduas en la selección inglesa, disputando Eurocopas y Mundiales, o los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 con Gran Bretraña. Siempre mantuvo en secreto su situación, y solo tras fichar por el Everton encontró a las dos personas que serían clave para salir de aquello. Una de ellas, su entrenadora por aquel entonces, Mo Marley, quien le consiguió trabajo como ayudante en la Football Association; y otra su compañera de equipo, Amy Kane, con quien tiempo después se casaría, cuya familia le acogió.

Fara pasó miedo en las calles, suele contar cómo caminaba de un lado para otro, regresando sobre sus propios pasos, para ahuyentar sus miedos. También habla sobre la falta de orientación en esos casos, por eso, ahora colabora en la difusión de espacios como Centropoint, que ayuda a jóvenes sin hogar en Reino Unido. "Yo tuve el fútbol, muchas chicas 'sin techo' no tienen nada", cuenta para The Guardian. Y, sí, logró además reconciliarse con su madre. Tras años distanciadas, después del partido que clasificó a Inglaterra para el Mundial de 2011, recibió un mensaje: había marcado un gol en el minuto 50, justo los mismos años que cumplía ella. Rompió a llorar y entonces supo que la echaba de menos.

Créditos de las imágenes: BBC, Daily Mail y Everton Ladies