Vegasexuales: veganos que solo tienen sexo con veganos

Olvida homo, bi o incluso metro: "Vega" es el último prefijo de la sexualidad, según un estudio publicado por Annie Potts, una investigadora de la Universidad de Canterbury y directora del Centro de Estudios humanos y animales de Nueva Zelanda, que encuestó a 157 vegetarianos y veganos (120 de ellos mujeres) sobre el tema de la vida libre de crueldad. Las preguntas iban desde las actitudes acerca de comer carne al uso de pieles de zarigüeya, y llegó al tema del llamado "sexo sin crueldad", lo que supone el rechazo como pareja a los consumidores de carne. En otras palabras, orgasmos sí, pero sin carne. 


No están abiertos a los fluidos del carnívoro

Algunos de los encuestados ofrecieron voluntariamente sus razones para no acostarse con consumidores de carne. Según algunos, la idea de besar labios que permitiesen el paso de piezas de animales muertos entre ellos, les desagradaba. ¿Por qué? Principalmente porque el cuerpo de las personas carnívoras está compuesto también de los animales muertos que se han ingerido.


Los cuerpos no veganos tienen un olor diferente

Para otros, la resistencia se debía al factor de escrúpulos, pues según ellos, los cuerpos no vegetarianos huelen distinto. Para otros, se trataba de la cuestión de encontrar a un compañero de vida afin. Y es que tratar de mantener una relación con un carnívoro, cuando se es vegetariano es complicado, pues a pesar de la atracción sexual, la brecha en los valores compartidos y los códigos morales puede ser demasiado amplia. Si conociésemos a nuestro Príncipe Azul, y fuese caníbal, seguro que nos daba un poco de reparo. Pues en esto igual.


Es más fácil la conversión al veganismo

Además, acostarse sólo con compañeros veganos es según algunos, uno de los modos más eficaces de convertir a los carnívoros en veganos a través de la más poderosa herramienta de reclutamiento disponible: el sexo. Por otro lado, según esta teoría, cuando algún vegano lograse que su pareja se convirtiese al veganismo, sería el momento de deshacerse de ésta y conseguir otra nueva. ¿Estamos frente a una idea brillante o ante una ida de olla?

Imágenes del texto: Jon Paul Douglass