Por Qué Vas A Hacer Cualquier Cosa Por Parecerte A Olivia Pope

Olivia Pope es una tía fuerte, brillante, elegante, pasional y siempre va de blanco, como un ángel, aunque no está claro que lo sea del todo. Salió de la varita televisiva de Shonda Rhimes (creadora de series como Anatomía de Grey o Cómo defender a un asesino) y es la protagonista de Scandal, un culebrón político en el que su protagonista, interpretada por Kerry Washington, se dedica a apagar fuegos o a gestionar escándalos de las más altas esferas, incluida la Casa Blanca.

Está basado en las experiencias de Judy Smith, que es experta en lavar los trapos tan sucios como el archiconocido caso Clinton-Lewinsky. Así que, aunque Olivia Pope es un personaje de mentira, siempre tienes la duda de que esconde algo de verdad y muchas mujeres darían lo que fuera por parecerse un poco a ella por las siguientes razones:

(Alerta, spoilers)

1. No es una muñeca rota

Desconocemos su número de traumas infantiles, pero estos jamás han sido un impedimento para convertirse en una mujer brillante, en una líder nata. Es inteligente y estratega. Resuelve problemas personales, políticos o de negocios (con altas dosis de ficción, claro) sin lamentaciones ni titubeos. A veces te pone y otras, te acojona. ¿Es temeraria? Sí. Y también una absoluta gladiadora.

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2. Posee un equipo singular e incondicional

El éxito de Olivia no sería el mismo si no estuviera amparada por un gran equipo. Entre los miembros de su agencia de gestión de crisis (Pope & Asociados) podemos encontrar a abogados, investigadores privados y hasta a un ex agente de la CIA un poco perturbado experto, entre otras cosas, en ¿cambiar los cadáveres de sitio? En fin, ante lo que pueda surgir… ¿quién no quiere tener amigos así? ¡En esta serie nadie está vacunado en contra de cometer un asesinato!

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3. Adoramos su fondo de armario

Sonará frívolo, pero la señorita Pope está perfecta hasta cuando la secuestran. Vale, esto no me ha quedado muy feminista. No obstante, es indiscutible que las mujeres aman su imagen impecable, especialmente porque tiene una predilección por el color blanco. No es una adicta al Vogue, pero sí a lo que la moda representa y en su caso, su forma de vestir inspira seguridad, elegancia, carisma y sobre todo, autenticidad.

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4. Es la amante del Presidente de los EE.UU

Y su ex directora de campaña. ¿Quién se resiste al apuesto y sexy Fitzgerald Grant (Tony Goldwyn)? La erótica del poder atrapa y a las chicas, nos gustan las historias de amor, son nuestro placer culpable. Si además se cuela, entre revolcón y revolcón, un fraude electoral, esquivar al servicio secreto o la oportunidad de que te coman el coño en el despacho oval… ¡el multiorgasmo está más que asegurado!

Sin embargo, pese a la emoción de la aventura, el amor no ciega a Pope y en más de una ocasión desafía la cobardía del presidente.

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5. Porque es humana

Muchos de sus comportamientos son inverosímiles: su fijación romántica (y destructiva) por Fitz, su frenético ritmo de trabajo, la extraña relación con su familia… Pero no importa, la perdonamos: combina perfectamente las fantasías amorosas de toda adolescente con la realidad de una mujer adulta e independiente. Es esa Cenicienta moderna que no acude al baile con su príncipe porque… decide quitarse el vestido de seda y abortar.


6. Por su apasionante y sofisticada vida sexual

¡Especialmente con Jake Ballard (Scott Foley), de profesión espía y mano derecha del presidente! Bienvenida sea la revolución sexual... Vean, vean.


7. Lo arregla (casi) todo con un buen vino

Y esto trae de cabeza a muchos enólogos que todavía no han comprendido por qué semejante caldo posibilita que la primera dama, Mellie Grant (Bellamy Young) y la propia Pope, sean aliadas en la adversidad. Esposa y amante son el escandaloso engranaje que dirige (en la ficción) la nación más importante del mundo... ¿Te atreves a brindar con ellas?