Tipos De Tíos Que Van A Intentar Ligar Contigo En Tu Vida

Ay, los maestros del cortejo. Esos que tienen el toque justo entre la seriedad y la coña. Esos que conocen perfectamente sus virtudes (y las aprovechan) y sus defectos (y se los toman con humor). Esos para los que ligar es algo natural y no una operación de riesgo. Maravillosos. Luego… pues luego está la lista que viene a continuación…


El que intenta hacerse el interesante con frases peliculeras

“Podemos seguir escuchando esta canción aquí o… ir a mi casa y escucharla con un vino”. Ya, o puedes irte a beber esa botella de vino tú solo mientras miras a la luna y dices: “Siempre nos quedará París”. Ni tú eres Brad Pitt ni yo Angelina Jolie, y esta no es la película en la que nos vamos a enrollar (pobre Jennifer Aniston). Por favor, frases sacadas de un guión malo de película de serie B, NO.


El que ha necesitado tomarse 19 copas antes de entrarte

Mmmm, sí. Eres súper apetecible con ese aliento a Jaggermeister, esos ojos entrecerrados y la bragueta mediodesabrochada después de tu última visita al meadero. Todos nos inflamos de valor con una copilla, pero con 19, perdemos la dignidad. Y no, no ofreces tu mejor cara. Solo tienes una posibilidad de triunfo: que tu objetivo haya bebido 20.


El gracioso con la misma vis cómica que Bertín Osborne

Siempre está el típico que tira de humor para conquistarte. Y en principio no parece una mala táctica. De hecho, es la mejor para los que no son un portento físico. Pero hace falta un requisito: ser gracioso. Si tus chistes o gracietas podrían complementar a las de Arévalo… esto no va a funcionar. Lo peor es que los muy idiotas se enfadan si no te ríes y te acusan de “sosa”, “coñazo” o “siesa”. Perdón si difiero en tu concepción del humor…


El tímido al que solo tienes ganas de abrazar y consolar

Notas que cada una de sus palabras le supone el mismo esfuerzo que a una contracción a una parturienta (eso es mucho). Pierdes la cuenta del número de veces que es capaz de tocarse el pelo e incluso tira algo por los nervios. Esta especie produce una inmensa ternura pero también un rápido pensamiento: “Si le da pánico hablarme, cuando me la tenga que meter igual se pone a llorar”.


El ofendido

Acumula derrotas, ya no sabe cómo intentarlo, el trabajo que hay que hacer para obtener un polvo/cita/beso le parece un mundo. Así que cuando llega a ti, sin que tú se lo hayas pedido, tiene una actitud defensiva, chulesca. En plan: “no tienes todo ganado aunque sea yo el que haya venido a ti, que lo sepas”.


El terror de las nenas

Tiene gracia, es físicamente aceptable, cuenta con un poco de madera de líder y una media folladora bastante alta. Es el típico seguro de sí mismo que tú ves venir a la legua. Piensa que llegar a tus más profundos recovecos le va a resultar tan fácil como con las 5 pavas impresionables a las que se ha tirado este mes. Lo siento, estoy vacunada contra tu egocentrismo.


El que juega la baza del misterio

Si se rodea de un aura de misterio e intenta atraerte por lo que calla más que por lo que dice, es la leche. Resulta bastante atractivo tener ganas de descubrir más. Pero si le sale mal, es patético. No hay nada peor que un tío que juega la baza del lánguido, el maldito, cuando tú te lo estás imaginando volviendo a casa a tomarse un colacao. Qué pereza…


El guiri

Heyyyy, I wanna fuckkk, chica, chica, fiesta, I love the party, Let's go to your home, baby? Spanish girls are the best… Nada más que añadir. Claramente estamos en momentos diferentes en nuestra vida.

Crédito de la imagen: Ana Konjovic