Terrazas increíbles donde tomarte algo en las que dejarás sin palabras a cualquiera

Cuántas veces te habrás visto en la misma: has conocido a alguien especial y quieres dejarle patidifuso la primera vez que quedáis. Pues lo sentimos mucho por tu cita, porque como tú solo pisas el centro para ir al Stradivarius acabarás llevándola al mismo bar rancio de siempre a cenar lo mismo de siempre. Alma de cántaro, ¿no has oído eso de que si quieres que vuelvan a llamarte tienes que crear un recuerdo inolvidable? Como la personalidad arrebatadora ya la tienes, solo te falta una lista de terracitas mágicas con vistas increíbles con las que triunfar entre tus ligues este verano. Ah, no, aquí está. De nada.

The Hat, Madrid

El lugar perfecto de la capital, con poca gente, íntimo, sin ruido y con mucho encanto está, sorpresa, en pleno centro. En una callejuela poco frecuentada cerca de la Plaza Mayor (la calle Imperial) descubrirás la azotea del The Hat, un coqueto hostel de paredes blancas y tejas rojizas que aprovechó un antiguo palacete del siglo XIX que llevaba años cerrado y que está esperándoos para que charléis tranquilamente mientras contempláis la puesta de sol.

Terraza Eme, Sevilla

Si lo que quieres es dejar a tu cita con la boca abierta, Sevilla de noche (y de día) hará todo el trabajo por ti. Desde la terraza del restaurante panorámico de EME podréis cenar o tomar algo mientras veis la Giralda iluminada los 365 días del año.  No querrás que esa noche termine jamás. Además, sus cócteles ya son famosos en toda la provincia.

Bellavista, Barcelona

Llévate a comer a tu futuro amor en medio de un parque forestal con Barcelona a vuestros pies. Porque tú eres muy natural y te lo llevas a un lugar lejos de las pretensiones y el postureo de las terrazas de los hoteles. Mesas con bancos, manteles de papel y aire de chiringuito veraniego con una cerveza en la mano. De hecho, el Bellavista fue el resultado de la cabezonería de algunos vecinos del barrio de Sarrià por preservar este trocito de cielo en contra de la masificación de la ajetreada Barcelona. Y gracias a ellos, hoy tú vas a tener una cita inolvidable.

La más bonita, Valencia

Esta terraza inspirada en el ambiente de una casa en Formentera y frente a la playa de la Patacona de Alboraya es el lugar más embaucador de esta lista. Es imposible que no sienta cosquillitas por ti en esas sillas con cojines blancos y azules, mirando el atardecer en la playa mientras tomáis un sex on the beach (si no pilla la indirecta es que no hay nada que hacer). Esperamos que tengas mucha suerte, pero en La más bonita no te va a hacer falta.

La Terrazza - Barcelona

Si lo vuestro está yendo como la seda. Te gusta, le gustas y os estáis animando. No queréis que esta noche termine nunca. Tenéis que poner rumbo a La Terraza de Barcelona. Un espacio romántico cerca de Montjuïc con la fiesta muy arriba. Los mejores dj's del mundo visitan este local cada verano. Cocktails, música en vivo, mucha gente simpática y un rollazo increíble para estas noches de verano en las que bailais hasta que salga el sol. 

El Viajero – Madrid

Probablemente las mejores vistas del barrio de La Latina sean las de la azotea del mítico El Viajero, un bar de copas en el que también podréis cenar si se alarga la cosa en un ambiente singular y acogedor con una decoración entre vintage castizo y colorista. Muy como vosotros. La azotea tiene un aire playero (sí, en Madrid) y será el lugar ideal para charlar y relajaros.

Mirabé y Mirablau – Barcelona

Prepara la cartera porque lo que viene ahora vale mucho la pena. Este restaurante y bar de copas situados uno junto al otro se pelean por ver cuál de los dos es más encantador. El primero (Mirabé) es el lugar ideal en el que cualquiera sueña con tener una primera cita romantiquísima y sofisticada, tomar un cocktail en su terraza de sofás blancos y terminar acurrucándose contemplando las luces de Barcelona. El segundo (Mirablau), es un pequeño rincón que esconde una planta baja con terraza: unas pocas sillas mirando al mar por las que pelearse mientras tomáis un mojito. Tú decides.