Sueños monstruosos. Zdzisław Beksiński, el surrealista De Las Pesadillas

“El sueño de la razón produce monstruos”. La frase es el título de un grabado de Francisco de Goya, pero bien podría definir la obra de Zdzisław Beksiński. Sin embargo, este autor polaco del siglo XX desarrolla su obra 150 años después que el pintor zaragozano y nunca puso título a sus cuadros. Su pintura no pasa inadvertida y os invitamos a zambulliros en un universo tan diferente que aún no ha podido ser clasificado en una vertiente concreta.

Nacido en 1929, es de entender que la Segunda Guerra Mundial, la posguerra y el comunismo soviético dejaran huella en su obra. Beksiński estudió arquitectura en Cracovia, pero no lo consideraba lo suyo y, tras acariciar durante un tiempo la escultura y la fotografía, acabó decidiéndose por la pintura para llevar a cabo su verdadero objetivo: “Pintar de la misma forma que si estuviese fotografiando sueños”

Pese a su reticencia y pesimismo, la obra fue de un éxito bastante notable, sin que esto llegara a afectar a Beksinski de manera personal. No mostraba interés por la vida social artística y su personalidad tímida y agradable siguió contrastando enormemente con la crudeza de su obra.

Su primera etapa ha sido calificada de “Realismo mágico”, recordándonos en algunos sentidos al surrealismo de principios de siglo, pero con un estilo más tenebroso y encarnizado, casi comparable con el gótico y el barroco, y una temática post-apocalíptica enfocada a través de un rigor y precisión en los dibujos prácticamente obsesiva. La segunda, en cambio, ya a finales de los ochenta y los noventa, desarrolla una pintura más austera, volátil y digital, adaptada a la necesidad de crear algo diferente al boom que empezaba a manifestarse con las primeras uniones del ordenador con la fotografía.

El final de su vida fue triste y en 2005 muere asesinado por el hijo de su conserje tras haber sobrevivido a la muerte de su esposa y al suicidio de su hijo. Como legado, nos ha dejado una obra que no puede dejarte indiferente y que te transporta al interior de sus pesadillas. Él decía que sus cuadros no eran tan pesimistas, que escondían toques amables y de humor en aquellos desgarradores paisajes plagados de los monstruos de los que hablaba Goya y que todos tenemos en nuestro interior.

De hecho, quizá Zdzisław Beksiński sea el pintor de esos monstruos que se abalanzaron sobre el siglo XX y de los que somos legítimos herederos. Y quizá sea hora de descubrir las pesadillas de nuestros ancestros para entender las nuestras. ¿Te atreves?