Todo lo que tu subconsciente intenta decirte a través de tus sueños eróticos

Parece fácil, ¿no? ¿Qué van a significar? Está claro: los sueños eróticos son el reflejo onírico de nuestras ganas de echar un polvo. Pero esa explicación suena demasiado sencilla, y más cuando se trata de desentrañar los procesos de nuestra mente inconsciente, que, siendo sinceros, rara es un rato largo. Los humanos siempre nos hemos sentido atraídos por la interpretación de los sueños. ¿Qué esconden, qué nos quieren decir?

Porque los hay rarísimos y, encima, comunes a todos: caernos por un acantilado, sentirnos perseguidos, quedarnos en pelotas en medio de la calle. Y estos otros merecen un capítulo individual: ¿qué significan los sueños eróticos? Prepárate porque con lo que menos tienen que ver es con el sexo.

had sex

A lo largo de la Historia, han sido muchos los psiquiatras y psicólogos que se han ocupado de estudiar el significado de los sueños. Como el que más entiende de todo esto es Freud, nos quedamos con su definición, que sostiene que todo sueño representa la realización de un deseo por parte del soñador, que todo sueño es la plasmación de un deseo reprimido. Pero, ¿el hecho de que aparezcan relaciones sexuales significa que tienen que ver únicamente con el deseo carnal? Al parecer, no. De hecho, se relacionan más con la necesidad de alcanzar metas en nuestra vida, de crear, de inventar. Así que si eres autónomo y estás creando una empresa, ya sabes por qué te estás levantando así de guarrete últimamente.

Esa es una primera interpretación, pero hay más. Otro estudioso de los sueños, el psicoanalista Tristan-Fréderic Moir, establece una doble distinción, fijándose en si se produce o no penetración. En el primer caso, cuando efectivamente se trata de un acto sexual, sí representa una carencia, una necesidad de contentar a nuestra libido; nuestra mente nos está recordando que estamos faltos de sexo. Pero en el segundo caso, y esta es otra línea de interpretación, los sueños eróticos basados en besos, caricias y magreos en general, reflejan una necesidad de autoconocimiento. Mantener relaciones sexuales es un acto íntimo y, habitualmente (más cuando el otro actor de nuestro sueño es un desconocido) se trata de una representación de nosotros mismos. Nos sentimos atraídos por esa persona porque reconocemos algo en ellos que nos pertenece y nos gusta, alguna actitud propia de la que estamos orgullosos, o algo que echamos en falta, que nos gustaría tener, y que nuestra mente pone de relieve para que nos demos cuenta de que debemos trabajar para lograrlo.

Incluso pueden reflejar aspectos negativos de nuestra vida. El psicólogo Ian Wallace habla de los sueños en los que el sexo no es una actividad placentera, sino algo casi mecánico, incluso no agradable. Defiende que, en esos casos, esta  representación significa que algo en nuestra vida no funciona, ya sea en el plano laboral o personal, y que nuestro inconsciente nos avisa de que nos sentimos alienados y debemos hacer algo para remediarlo en nuestro plano consciente.

Todo una movida pero, ¿qué hay en la mente inconsciente que no lo sea? Nuestro cerebro trata de comunicarse con nosotros cuando estamos dormidos utilizando los sueños. Nos alerta de lo que echamos en falta sin darnos cuenta, refleja nuestras pasiones y nuestros anhelos. Porque, obviamente, la interpretación más sencilla al hecho de soñar con Scarlett Johansson o Brad Pitt es que no te importaría pasar una noche loca con ellos. Pero el mundo onírico-erótico, por lo general, va más allá.

¡Felices sueños!