El Sexo Del Futuro: Orgasmos Por Wifi Y Prostitución Online

La marca de preservativos Durex ha publicado una sorprendente encuesta en Reino Unido donde un número inimaginable de personas han admitido haber utilizado sus redes sociales o aplicaciones del smartphone mientras practicaban sexo. Aparte de lo complicado de la acción, no deja de llamar la atención el panorama sexual que nos plantea la influencia de las nuevas tecnologías.

El modo de relacionarse ha cambiado, pero lo que no sospechábamos era que esto también afectaría al modo de relacionarnos durante un polvo, lo que sin duda nos deja una interesante pregunta: ¿cómo será el sexo del futuro?

El límite es que no hay límite

Si piensas que un juguete sexual radica en un consolador fosforito, es que te has quedado muy atrás. Algunas empresas han empezado ya a comercializar vibradores que se controlan a larga distancia. Si tu pareja está en la Conchinchina, tú puedes jugar con ella y activar el aparato desde el Congo Belga. Esto también supone un avance en la prostitución online, en la que en el futuro, el cliente recibirá en su consolador los movimientos de la persona contratada.

¿Y quién es él?

Por supuesto, todo esto nos arrastra a la indiferencia sobre quién está al otro lado. El porno como realidad virtual empieza a ser un hecho con imágenes holográficas que se pueden proyectar en el salón de casa. Pero el reto real será lograr que el consumidor no sea solo un observador, sino que gracias a los avances tecnológicos, pueda incluso participar. Los robots también son una opción, pese a que por el momento sean un poquito rudimentarios, pero como en el porno virtual, el objetivo es la interacción. En un futuro podremos crear a nuestros compañeros perfectos aunque por dentro sean como Terminator. También será una opción echarse una novia virtual como Joaquin Fenix en Her. Es cierto que en este caso se pierde el contacto físico, pero es que eso también es parte del futuro.

Se mira pero no se toca

Si has visto Demolition Man sabes de lo que hablamos. La idea consiste en concentrar el sexo en nuestra mente. Los avances en neurobiología permitirán estimular nuestro cerebro directamente, independientemente del contacto físico.

¿Se convertirá el sexo en algo añejo?

Si resulta que tendremos novios perfectos construidos con inteligencia artificial y orgasmos espectaculares sin tener que tocarnos un pelo, ¿el sexo tradicional será visto en el futuro como algo sucio digno de los neardentales de épocas pasadas? ¿Estamos a punto de convertirnos en los protagonistas de Un mundo feliz? Os dejamos para que extraigáis vuestras propias conclusiones.