La mejor serie de terror en años es española y está en HBO

Me tragué 'La Maldición de Bly Manor' pensando que me iba a flipar. Y nada. Por suerte, con '30 Monedas', de Álex de la Iglesia, las expectativas estaban a la altura

Recuerda la primera temporada de Stranger Things. Ese universo nuevo, con monstruos que no conocías y que te flipó porque había sustos, misterio y muchísima intriga. O las expectativas que había con la peli de La Monja, que parecía que estábamos ante un nuevo clásico de terror satánico al nivel de El Exorcista y que prometía ser una pasada (aunque luego no lo fuera, pero mira, el hype estaba ahí). Volví a sentir algo así tragándome la recién estrenada en HBO 30 Monedas, una serie de terror satánico española que ha hecho que revivan mis esperanzas en el género, muy mutilado y con muchos desastres a sus espaldas.

Rebobinando. Descubrí la existencia de esta serie cuando una amiga me dijo: “es lo más inquietante y terrorífico que he visto en mucho tiempo”. Yo no me la acabé de creer. Pero porque, en general, cuando me dicen que algo es “lo más terrorífico del año” suelo créermelo con pinzas. Ya me he llevado muchos chascos. Ahora, cuando empiezo alguna serie o película de terror, siempre pregunto: pero además de “los sustos” (que suelen ser bastante básicos, ahora lo que da miedo es la tensión, el terror psicológico), ¿la trama es buena? Si la respuesta es que es previsible pero los sustos están bien, ni la miro.

El género que más consumo es el de terror, y me he tragado muchas decepciones. Este año, por ejemplo, pensé que La Maldición de Bly Manor, la apuesta de Netflix por gobernar Halloween, iba a encantarme, más que nada que me la recomendaron porque además de sustos tenía una buena trama. Al final la acabé porque la historia de amor me parecía bonita, pero la trama era previsible, lenta, y los sustos eran el típico “¡bu!” que no aporta nada más que levantar el culo del sofá unos segundos y continuar con la película como si nada. Otra decepción más.

Cuando empecé 30 Monedas fue, en parte, porque tenía el sello de calidad del cineasta Álex de la Iglesia: “al menos sé que será algo raro”, me repetí. Cuando acabé el piloto, tenía muchísimas ganas de que llegase la siguiente semana. No mentían, la serie más terrorífica del año era española y valía mucho la pena. Protagonizada por Megan Montaner, Eduard Fernández, Miguel Ángel Silvestre, Carmen Machi, Manolo Solo y Macarena Gómez (todos ellos, menos Silvestre, nominados en los premios Feroz por sus papeles en la serie), trata sobre una maldición relacionada con las 30 monedas que le pagaron a Judas por traicionar a Jesús, unos objetos con connotaciones satánicas sobre los cuales gira la trama.

La serie empieza con un parto de una vaca en un pueblo perdido de la España profunda. Pero, en vez de un ternero, tiene un bebé humano (mala idea empezarla cenando). A partir de ahí, empiezan a suceder episodios terribles: asesinatos, un bebé mutante, monstruos humanos-araña, exorcismos, posesiones infernales, curas malvados, en fin, una larga lista de espectáculos satánicos que tienen las mismas vibes de la primera temporada de Stranger Things, ese mal rollete mezclado con terror, curiosidad e intriga que tantísimo nos enganchó.

El primer capítulo es brutal. El segundo y el tercero se mantienen en la línea. Ahora, muchos críticos siguen la serie con cierta distancia, por miedo a que Álex de la Iglesia acabe haciendo lo que hace muchas veces: “premisas potentísimas que jamás lleva a buen puerto. Sus ‘¿que no molaría que...?’ de conversación de pandilla, arrastrados en desarrollos atropellados y pirotécnicos, terminan revelándose como meras ocurrencias incapaces de sostenerse en el tiempo”, asegura el crítico Alberto Rey, mostrándose precavido antes de hablar de serie española del año. Independientemente de estas opiniones, si sigue el ritmo, se va a convertir en algo imprescindible. Su terror de tensión, mal rollo y asco, no tanto de sustos, seguro que convencerá a los enamorados del género.