Salir de fiesta teniendo pareja: así lo viven ellos y ellas

Escrito por Carmen Prieto y Adrian Green

Te pasas la vida dándolo todo cada fin de semanas con el grupo de amigos hasta que un día conoces a alguien y desapareces de la faz de la Tierra. Los colegas se sienten despreciados como calcetines sucios y hasta el segurata de la discoteca de turno pregunta si te ha pasado algo. Pero estar en pareja no es sinónimo de enclaustrarse en el sofá con la manta, ni salir de fiesta teniendo pareja lleva intrínseca la infidelidad. Dos redactores de Código Nuevo se plantean este tema-crucial-de-nuestra-generación desde ambos puntos de vista.

Ellos: Los temidos cuernos

Hay mujeres que se piensan que si salimos de fiesta vamos a tirarnos a otra sí o sí, o que si nos cogemos un pedo del 27 (el del 15 se me queda corto) nos vamos a olvidar de todo lo que sentimos por la otra persona. Os aseguro que de eso no nos olvidamos. Seguramente no recordemos las mil locuras que hicimos anoche, pero poner los cuernos con la excusa de “iba muy ciego”, no sé a los demás, pero a mí no me sirve.


Ellas: Llevar un cartel en la frente

La que tiene novio y sale de fiesta, sabe como manejarse para ser fiel sin tener que ser como los veganos (que si no dicen que lo son durante 5 minutos, explotan). Si tiene que estar recordando constantemente que tiene novio, una de dos: o no sale nunca y tiene miedo de toda cosa viviente que se le acerque, o le ha costado tanto encontrar novio, que se recrea. Pues no. Es posible tener novio, salir de fiesta y no tener que recordarlo cada vez que alguien te pide un cigarro.


Ellos: En la discoteca

Cuando ya estamos in situ, después de haber estado bebiendo en casa de alguno de los colegas, la verdad es que vamos tan borrachos que no tiene ningún sentido nada de lo que hacemos, perreamos hombre contra hombre (y esto no es nada gay que lo sepáis, es amor fraternal), nos apoyamos en la barra a tocar el violín con la visa hasta que en el datáfono junto al precio de la ronda pone: “VAS A ESTAR COMIENDO ARROZ CON TOMATE UNA SEMANA”, y otras locuras como robar cubatas, o subirnos en un podium así porque sí.


Ellas: Cuando te invitan a una copa

Tienes dos opciones: aceptar la copa mientras le dices al tío que, lleva una camiseta igualita que la que le regalaste a tu novio en Navidad o directamente no aceptar. Pero la verdad que en cuestión de copas gratis, no hace falta privarse por mucho que tengamos churri. Esto lo haces, porque tus amigas andan por ahí perreando y habías prometido darlo todo esa noche y te tienes que quedar hasta el final, porque aunque ellas hayan desaparecido nada más entrar, la que está desaparecida desde que tiene novio eres tú, así que tienes que aguantar el tipo.


Ellos: En definitiva

Si seguimos saliendo de fiesta es porque no queremos perder ese espíritu joven que en parte hizo que os enamorarais de nosotros y, si os soy sincero, la única diferencia a cuando estás soltero es que sí o sí cuando vuelvas, vas a tener a alguien en la cama, de la otra manera es muy probable que noche sí noche también, acabes comiéndote unos macarrones con tomate y haciéndote una paja antes de dormir.


Ellas: Conclusión

La mujer que sale de fiesta teniendo pareja, usa la noche como momento de baile con los amigos que tiene un poco abandonados entre semana, y además para ver si consigue que alguna se empareje y la empiece a comprender un poco en lugar de reprochar el empalague de la vida en pareja. Lo que jamás cambiará, es la cara de resaca con el maquillaje corrido, con la que nos levantamos al día siguiente. En la que en algunos casos, es mejor estar soltera y entera para que no tengáis que ver ese percal porque queremos que nos sigáis queriendo.