Puede Que Estés Saliendo Con Una Persona Maceta (O Aún Peor, Que Lo Seas Tú)

En algún momento de nuestra vida, todos nos hemos encontrado con esas tres temidas palabras que nos erizan la piel y vienen seguidas de un cabreo interno que no se controla ni se explica. No, esas tres palabras no son "No queda café", tampoco lo son "Tengo un retraso" ni "Tenemos que hablar". Hablamos de esa vez que sale de la boca del otro un "ME-DA-IGUAL".

¿Cómo que te da igual? ¡ES IMPOSIBLE QUE TE DE IGUAL! ¡DI ALGO! ¡NO SE TE COBRA POR OPINAR!

Esas personas que jamás sabremos si están programadas para decir que sí a todo o es que no han tenido nunca una vida lo suficientemente animada como para tener una opinión o sugerencia sobre algo. ¿Cómo reconocer a estos robots que, a la hora de tomar decisiones relevantes, aportan lo mismo que un animal doméstico?


A la mierda el voto decisivo

¿Sabéis ese momento en el que estáis un grupo de amigos, debatiendo en plena calle sobre dónde o qué cenar, mientras os meneáis para entrar en calor a -5º grados bajo cero? Es ese momento de la noche, donde uno ha argumentado que cualquier cosa menos chino, el otro ha dicho que quiere algo barato y, mientras hay otra que pone pegas a todo, uno decide que aquel que se dedica a la vida contemplativa, tome la última decisión para que al final diga un "A mi... me da igual".

Tendrás ganas de arrancarle los ojos y comértelos, porque total, le da igual y tienes hambre. Pero no te preocupes, porque, si no te atreves a hacerlo en plena calle, seguramente cuando por fin os hayáis sentado en un restaurante y tengáis que decidir sobre el menú y escoger entre vino o cerveza, a compartir o cada uno su plato, el seguirá diciendo: "Me da igual", así que tendrás una nueva oportunidad de hacerlo.


Poder de reacción cero

Puedes proponer en el grupo de Whatsapp una semana en Nueva York con todos los gastos pagados o un fin de semana en Ávila a base de sopa de sobre que ellos contestarán con un: "Lo que vosotros digáis". Y son los mismos que cuando les informes que tienes entradas para un concierto de Bob Dylan en primera fila y un espectáculo infantil de patinaje sobre hielo protagonizado por Leticia Sabater, reaccionarán de igual manera porque ambos son artistas y les dan igual. Gane Trump, gane Hillary o gane el ir de fin de semana a Ávila, estaréis todos debatiendo de manera acalorada mientras él se dedica a observar y a medaigualear.


No, no es sexy

A todos nos ha gustado en algún momento esa actitud bohemia, esa imitación falsa del nihilismo. Y nos ha atraído esa persona pasota ante la vida que iba a contracorriente. Pero, si algo caracteriza a las 'persona maceta', es que su pasotismo es cualquier cosa menos atractiva. Me atrevería a decir que incluso rozan la pereza absoluta, que en el grupo acaban siendo un mero objeto de decoración.

Por favor, opinad. Desapareced y volved con ganas de aportar a cosas tan importantes como donde leches cenar estar noche.