Rincones Escondidos En Las Grandes Ciudades Españolas

Cuando vas de turismo por una ciudad nueva, seguramente te documentes previamente sobre todo lo que ver y hacer, preguntes a gente del lugar, vayas a la oficina de turismo para conseguir más información... Pero en la otra cara de la moneda, también es probable que desconozcas muchos rincones escondidos de tu propia ciudad. ¿Por qué? Sencillamente porque vives allí, porque te despreocupas de conocer la ciudad a fondo, porque solo vas a trabajar o estudiar... Ojalá nos equivoquemos, pero por si acaso, queremos abrirte los ojos para que descubras muchos lugares que suelen pasar desapercibidos.

Madrid

Madrid tiene una estación de metro fantasma. Sí, y además puedes visitarla. Se trata de la estación de Chamberí, el andén 0; antiguamente estaba en funcionamiento, pero los avances urbanos de la ciudad terminaron cerrándola. Se encuentra en la plaza de Chamberí (entre las actuales estaciones de metro Bilbao e Iglesia) y los vagones siguen pasando por sus vías, aunque sin detenerse en los andenes. La entrada es gratuita y se conserva para que veas cómo era el metro hace décadas: billetes, anuncios, letreros, distintivos, andenes, tornos, túneles... Te sorprenderá ver cuánto hemos  evolucionado.


Barcelona

La plaza de San Felipe Neri (o plaça de Sant Felip Neri, en catalán) se encuentra en medio del barrio Gótico. Es una pequeña plaza escondida y que no aparece en todas las guías turísticas. Tiene una pequeña fuente alrededor de la cual sentarse tranquilamente, además de mucha historia. Por ejemplo, Gaudí solía frecuentarla; de hecho, el mismo día que falleció atropellado por un tranvía se dirigía a este lugar. También hay una iglesia y, si observas con detenimiento la fachada, podrás ver marcas de metralla de una bomba que cayó durante la Guerra Civil Española. Como dato curioso, la película Vicky, Cristina, Barcelona de Woody Allen recurrió a la plaza como escenario.


Valencia

El portal de Valldigna data del año 1400 y, por aquel entonces, separaba la ciudad cristiana de la árabe. El portal, que no tiene puerta, está lleno de historia y rebosa encanto. Linda con un monasterio, con el primer manicomio del mundo y con la primera imprenta de España. Es el lugar perfecto para sentarte mientras te deleitas con las vistas, lees las inscripciones y admiras el retablo.


Sevilla

Sevilla tiene un color especial. Por eso te recomendamos el callejón del agua, en el barrio de Santa Cruz, una calle que va pegada a la muralla de la ciudad. En su interior tiene dos tubos que antiguamente servían para conducir agua de los caños de Carmona hasta los Reales Alcaceres. Este lugar, junto con sus callejuelas anexas, constituye uno de los paseos más románticos de la ciudad lejos de las aglomeraciones.


Por supuesto que en las ciudades hay muchos más lugares secretos, pero nos gustaría que compartieras con Código Nuevo aquellos otros que conozcas.

Crédito de la imagen: irbarcelona.com