Las reglas de la amistad que confirman que lo vuestro es como un matrimonio

Nunca importa cuándo empiezan y desde luego es indiferente cómo. Algunas amistades nacen entre dos personas que después de caerse peor que nadie, un día sin venir a cuento, se dan una oportunidad y resulta ser el inicio de un matrimonio (solo a efectos emocionales) para toda la vida.

¿Cómo sabes cuando estás 'casado' con tu mejor amiga?

No es una cuestión de secretos y confidencias (que también) son más bien, aquellas situaciones de causa mayor. Un día, sin haberlo visto venir, os encontráis hablando de cosas como el estreñimiento y otras situaciones algo escatológicas que solo puedes hablar con alguien con el que, efectivamente, te has casado. Incluso seréis como una madre para la otra “¿Has ido ya?” junto con consejos e incluso apoyo emocional en el tema.

Puesta al segundo

Da igual que vayáis a quedar en 2 horas o que vengáis de haberos visto durante toda la tarde. Con una amiga que para ti es una pareja, surge un trato de saber qué está haciendo, con quién, dónde y cuándo. Y aunque después de veros seáis capaces de despediros con abrazos y un “ hasta la próxima” a la media hora podréis estar escribiéndoos por Whatsapp un “ No sabes lo que me acaba de pasar…” y ser el comienzo de una conversación igual de eterna que la que estabais manteniendo en persona.

Celos

No pasa nada, hay que asumirlo. Tu amiga tiene otras amigas y otros amigos y aunque sabes lo que hay entre vosotras, no puedes evitar sentir un poco de celos. No dudas de vuestra relación y de lo fuerte que es, pero si en su vida hay otras personas ( algunas incluso que no son de tu agrado) no podrás evitar que te moleste que, entre esas personas, también haya una historia detrás. Y ahí vienen esos celillos por dentro por si te están quitando ese primer puesto que tantos años llevas currándote.

Broncas

Si nunca has discutido con tu compañera de viaje, algo estás haciendo mal. Lo normal es algún día sacaros de quicio y gritaros o discutir de borrachera porque sí.  Que un día una haga algo mal y la otra lo tenga que decir, por vuestro bien, tiene que ocurrir.  Las reconciliaciones, son más difíciles que con una pareja de verdad, ya que con tu mejor amiga no te vas a arreglar igual que con tu novio/a.  Pero entre amigas es borrón y cuenta nueva y ayuda a reforzar la amistad mucho más que una buena sesión de cama.

Yo te pido

Una fase menos gráfica y más agradable del matrimonio amistoso es cuando la otra persona sabe más o menos que va a querer tomar la otra. Incluso se puede dar fe de ello cuando estáis saliendo en grupo y tu “pareja” se ha ido al baño y te sientes con la total libertad de pedir por ella y además acertar en tu decisión. " Para mi una cerveza y para ella también, que seguro quiere. Y si le apetece vino blanco, que a veces pasa, pues me bebo yo la suya y punto".

Coñas internas

Un día hasta sois capaces de completaros las frases o imaginar mentalmemente qué va a decir la otra persona ante tu comentario. Pero desde luego, lo que no podréis evitar son las coñas internas. Frases, expresiones o gestos que solo entendéis vosotras y de los cuáles ya no sabéis ni cuál fue su origen.

Seguir sorprendiendo a tu " pareja"

Si sobre todo, buscáis no estancaros en vuestra relación y seguir sorprendiéndoos la una a la otra como si de un matrimonio cincuentón se tratara, dando alegría y chispa a la relación, enhorabuena, estás casada con tu mejor amiga.