Las Razones Lógicas Pero Injustas De Que Las Grandes Giras Nunca Lleguen A España

La euforia que recorre nuestro cuerpo cuando las bandas anuncian sus giras mundiales, es directamente proporcional al bajón que nos golpea cuando no leemos “Spain” entre la infinidad de fechas de la lista. Lo único que nos quedan son las redes sociales, donde llorar y suplicar sin resultado que se pasen a saludar. ¿Qué les cuesta añadir una fecha más? ¿Por qué solo las giras pequeñas nos visitan? ¿Es porque nos odian? No. Hay razones lógicas (e injustas) que hacen de España un espanta-giras. 

La ubicación de la península no ayuda a elegirla como destino ideal. Estamos en el culo del mundo. Las principales ciudades en las que siempre actúan (Londres, París, Berlín) están muy lejos y no les pilla de camino. Entre los costes de transporte del material, trabajadores, escenario, instrumentos y demás cacharros varios para dejarnos con la boca abierta durante el show, el presupuesto se les va de las manos hasta para sus millonarios bolsillos.

Si a todo esto le sumamos el exagerado IVA cultural del 21%, los precios de las entradas son inalcanzables para mucha gente. Si ya es difícil conseguir llenar grandes salas en nuestro país, el precio asusta a mucho público seguro. Por esta razón, si algún grupo decide actuar para nosotros, contaremos con una única actuación para asegurarse de vender todas las entradas, y en Barcelona, que no les pille muy lejos para seguir girando por el resto de Europa.

Las giras pequeñas no tienen muchos problemas. Sus únicos gastos son los billetes de avión de los propios músicos y poco más. Las salas más pequeñas son fáciles de llenar si son algo conocidos y no dudan en regalarnos una fecha, que como el público español hay muy pocos por el mundo.

Lo siento si la siguiente lista causa una depresión monumental en los lectores de Código Nuevo, pero sin salir de España va a ser muy complicado disfrutar de estos nombres.


Sia

Después de llevarse todo el protagonismo en Coachella con su gran actuación, debería plantearse empezar una gira por todo el mundo. Pero parece que quiere tomarse el verano entero de vacaciones. Unas cuantas fechas sueltas como cabeza de algunos festivales europeos, pero ni rastro del Primavera o del FIB. No sé si no le gustarán las temperaturas mediterráneas o los festivales nacionales no tienen el suficiente dinero, pero no pisará ningún recinto español en lo que queda de año.


Fleetwood Mac

© Polaris / eyevine

En cuanto anunciaron el regreso de la banda, no tardaron en llenarse la boca con rumores de su posible aparición en los festivales más importantes de la península o por lo menos alguna fecha dentro de su (posiblemente) última gira, pero los ingleses estuvieron más rápidos confirmándoles para su Isle Of Wight.


Kanye West

Con el lanzamiento de su último álbum The Life Of Pablo puso en tensión a todos sus seguidores esperando las fechas para su gira, pero lo más cercano a España será Nueva York.


Marina And The Diamonds

En el verano de 2015 empezó su Neon Nature Tour por Estados Unidos y Europa. Ella misma llegó a asegurar que pasaría por España, incluso con fechas en Barcelona y Madrid. Pero en marzo dio por cerrada la gira y anunció su retirada temporal de la música, disculpándose con sus fans españoles por no haber traído su espectáculo a nuestras fronteras.


Lana Del Rey

Desde 2013 no se ha paseado por nuestras salas. Este año ha completado sus fechas con festivales americanos y europeos, pero no hay ninguna esperanza de que aparezca por España, porque los posibles huecos de agenda interfieren con alguna confirmación en otra parte del mundo para presentar su Honeymoon. Otra vez será.


Taylor Swift

2014 Nicky Loh/TAS

Es una de las giras más importante de los últimos dos años y aún no hay fecha prevista para España. Es la que más posibilidades hay de que se pase con su The 1989 Tour, pero el último concierto que hizo en Madrid no puede calificarse de multitudinario precisamente, así que a lo mejor no le hace mucha gracia después de la experiencia.


Esperemos que el año que viene tengamos más suerte, porque visto lo visto, nos gastamos más en los viajes hasta nuestros ídolos que en sus propios conciertos.