No Queremos Ser Princesas

¡Cuánto daño ha hecho el "princesismo" y el amor romántico! Disney nos ha vendido un estereotipo femenino muy perjudicial para el crecimiento personal de los niños y niñas, y ello nos ha pasado o nos pasará factura. Cada vez que repaso las historias de Blancanieves, La Sirenita o Pocahontas me sale urticaria: todas ellas sumisas, siempre en estado de espera, sometidas a un entorno de hombres, etc. Por supuesto, todas ellas esperan a un macho redentor, también príncipe, guerrero o negrero (como en el caso de John Smith) que les proporcionará una vida llena de amor, sin problemas; porque, colorín colorado, con el heteropatriarcado hemos topado.

Creo que el éxito de Frozen tiene sentido: por primera vez, el príncipe no es el eje principal de la historia, sino el amor entre las hermanas, su relación y, sobre todo, que se nos presenta a una princesa autónoma y con una meta distinta a la habitual: conseguir un príncipe azul.  También Brave nos mostró a Mérida, una princesa inconformista, indomable y luchadora. Aunque el argumento sigue siendo bastante común, una princesa casadera a la que sus padres le quieren encontrar un príncipe azul, ella lucha contra el poder patriarcal, en este caso, infundido por su madre, ya que continuamente le cuestiona su rol en la vida. Al final, ella se revela y se acaba convirtiendo en una heroína. Todo comenzó con Tiana, la primera princesa negra; por primera vez, Disney le asignó a una princesa un trabajo y no la puso a esperar, sino que la mostró como una mujer trabajadora y luchadora, con un proyecto en la vida.

fridaydiegio+codigonuevo

El caso es que poco a poco el cuento ha ido cambiando. Por suerte, desde Argentina, las editoriales Sudestada y Chirimbote han lanzado una colección de cuentos  para niñas y niños llamada Antiprincesas. Los cuentos muestran a mujeres del mundo de la cultura y la historia latinoamericana. Los valores que difunden sus cuentos son la justicia, la verdad, el amor y la profesionalidad de las artistas.

Uno de los primeros cuentos trata sobre la vida de Frida Kahlo, artista mexicana. Frida tuvo una vida turbulenta (se intentó suicidar varias veces), nunca escondió la relación tormentosa con Diego Rivera y rigió su vida con libertad, disfrutando de su sexualidad, tanto con hombres como con mujeres. Frida Kahlo mostró la belleza de su cuerpo, de su enfermedad y de sus obras de arte al mundo; no quiso nunca complacer a nadie, solo ser ella misma. Una clara lección para el desarrollo vital de las niñas y niños. El segundo cuento fue sobre Violeta Parra, cantautora, poeta y escultora chilena, la mujer que eligió "quedarse con la gente". Actualmente, están trabajando en la historia de Juana Azurduy, guerrillera durante la independencia hispanoamericana en el Virreinato de la Plata, considerada una heroína en Argentina y Bolivia (porque Simón Bolívar no se lo trabajó todo solito).

Así que si queréis relatos de mujeres reales, sin título nobiliario, con una capacidad transformadora extraordinaria, centradas en sus trabajos y que huyen de clichés románticos y heteronormativos, léanle a sus hijos y hijas la colección Antiprincesas, donde el príncipe no existe porque nunca estuvo o lo tiene que dejar porque te hace la vida muy complicada. Cuentos para generaciones más libres y tolerantes.