La Poesía De Electro Latino Que Todos Oímos Pero Nadie Escucha

Quien tenga la poca vergüenza de decir que nunca ha acabado una noche de farra máxima dándolo todo en la pista al ritmo de electro latino, miente. También sabemos que muchos lo oís, pero sois pocos los que lo escucháis. De escuchar de verdad, captando lo que dicen sus letras, interiorizándolas y reflexionando sobre ellas. Cero dramas. Ya lo hemos hecho nosotros.

Y hemos descubierto cosas. Cómicas, a la par que indignantes. Como, por ejemplo, que "mi gente" debe ser un ente extraño que tienen en común todos los electrolatineros; que "la playa" es ese lugar en el que todo pasa; que "para siempre" usado tan a la ligera asusta; y que, poniéndonos serios, hay una idea muy mal entendida de cómo tratar a las mujeres en una relación, un tonteo o un polvo de una noche. Porque NO, no nos enamora que nos cojáis del brazo y nos saquéis de una fiesta.

También hemos visto que el verso que te canta Juan Magán te puede servir para una canción de DCS o el de Henry Méndez para una de Danny Romero. Y hemos hecho la prueba. Por su absurdo, por sus comparativas o por las situaciones que describen hemos seleccionado los mejores versos de entre 70 canciones, para componer la canción definitiva de electro latino.

Aja, aja, eh, eh, mi bebé

Desde Puerto Rico (cada cual que indique su nombrec) junto a (a rellenar con el nombre de todos tus amigos. Seguro que cada uno tiene algo que aportar a la canción)

Dándole crema (pausa dramática)

Sin pena a la nena

NOTA DE LA AUTORA: esta parte léase con la voz todo lo solemne que uno pueda, poniendo morritos, moviendo la cabeza hacia atrás y entrecerrando los ojos (sí, aunque lleves unas gafas de sol XXL, porque es lo más cerca que vas a poder estar de parecer misterioso)

Bom-bom-bon-cito, te miro y me derrito (verídico. Ni todos los gifs del mundo plasmarían el ataque de risa lastimera que sufriríamos si alguien nos entra así)

Yo no sé si eres soltera, te gusta la fiesta hasta por la mañana (qué tendrán que ver los cojones pa' comer trigo, que diría mi madre)

Si te vas conmigo, te doy lo que te toca (así, sutil y dejando algo a la imaginación)

Seré yo quien te haga volar, si me oyes cantar (de apellido Modesto)

Aunque me digas que sola estás mejor, por dentro sabes que no (vaya, y has tenido que aparecer tú para que me diera cuenta)

Seré tu dueño y tu único amor (nada, cuando quieras quedamos para que me implantes el microchip de localización. Cosificar NO es romántico)

Si fueras mía, te sentirías como una princesa (pero como la de Frozen, por favor, para dejarte tieso con sólo extender el brazo)

Yo no te hago el sexo, yo lo que hago es el amor (igual, la especiae podía haber continuado su evolución sin este dato)

Se nota en tu mirada que me quieres besar (claaaaaro, media humanidad no sabe descifrar las señales del otro sexo y tú, con una mirada, lo averiguast)

En la rumba se toca, yo electrónicamente encendido (define tocar, por favor)

Te cojo del brazo y te llevo conmigo a la orilla del mar (ERROR)

Te necesito como el aire al respirar (sin presión. Lo de conocerse poco a poco y que todo fluya, nos olvidamos ¿no?)

Yo me convierto en lobo después de las 00H.00 (¿y eso es bueno o es malo? Es que no te entiendo, chico)

No me importa el hambre, quiero ser tu hombre (deduzco que no tenías nada más a mano que rimara mejor)

Por ti, yo guardé mi pistola (no, no, no. ¿Y privar a otras mujeres de tu saber hacer? Ni pensarlo. Por mí, de verdad, no te sacrifiques)

Quieres una cita conmigo: te sigo en el Twitter, si quieres te escribo (buscando otras vías, ¿no? Deseandito estoy de ver cómo te manejas en Tinder...)

Me hago el duro pidiendo en la barra del bar (intentando salvar la poca dignidad que te queda en 3, 2, 1)

Hay que beber en nombre del despecho (mira, igual aquí sí que te doy la razón)

Quizás fue Cupido que apuntando falló (relee todo lo anterior, que a lo mejor hay algo que no has hecho bien del todo)