Pau Donés: "Si Aceptáramos El Fracaso Seríamos Mucho Más Felices En Nuestro Día A Día"

Pau Donés (Huesca, 1966) llevaba un año limpio, con los marcadores tumorales a cero y los escáneres sin rastro alguno del cáncer de colon que le diagnosticaron en verano de 2015. Este febrero, el ‘cangrejo, como él llama a la enfermedad que le viene atormentando, apareció de nuevo a pesar de que estaba tan dormido que el cantante y compositor de Jarabe de Palo llegó a pensar que se había curado.

Cuando se enteró de que el tumor estaba de vuelta, escribió una entrada en su web y dijo que el álbum recopilatorio, la gira y el libro que presenta estos días bajo el nombre de 50 palos siguen en pie. "Non vedo l’ora di cominciare", relató en su web. Aunque hasta mayo Jarabe no llega a España, en dos semanas tocará en México y el 4 de febrero, el Día Mundial Contra el Cáncer, lanzó el videoclip de Humo, la única canción nueva del disco, que es, según Donés, un canto a uno de sus grandes amores: la vida.

En tu libro hablas de perder el miedo a vivir, ¿cómo se logra esto?

Creo que tenemos tanto miedo a morir como a vivir. Vivir nos acojona porque hay que decidir, hay que tomar alternativas, escoger las direcciones hacia las que queremos dirigirnos. Y, a veces, la acción de decidir provoca que la caguemos. Lo que ocurre es que cagarla es fracasar y eso no está bien visto en esta sociedad en la que vivimos. Por eso nos da miedo vivir la vida a nuestra manera. Lo que reivindico es precisamente todo lo contrario, vivir sin miedo, que hagamos las cosas como a nosotros nos parecen.

¿En qué momento dijiste ‘joder, yo tengo que vivir de otra forma’?

No, no lo dije. Esta idea la tengo desde que era un enano. Siempre he hecho las cosas como pensaba que las tenía que hacer. Aprendí ya de muy pequeñito a no frustrarme cuando la cagaba. Creo que aceptando el fracaso somos mucho más felices en nuestro día a día.

En un capítulo dices que el cáncer te ha dado un punto de vista nuevo que antes no tenías, ¿qué más has aprendido con él?

Cuando pasas por una situación grave, en la que tienes una enfermedad que es peligrosa, tu perspectiva cambia al saber que tienes más probabilidades que los demás de irte antes de tiempo. Pero, en general, te tengo que decir que el cáncer no me ha cambiado. Hay un símil que me gusta y es el del ser humano como atleta de la vida: nace y a partir de ahí empieza a saltar obstáculos. Siempre digo que los obstáculos no hay que saltarlos por cojones, sino por las ganas de saltarlos. Yo he tenido siempre muchas ganas de saltarlos y el del cáncer ha sido uno más. Es un reto más que me plantea la vida y lo he aceptado con deportividad.

¿Qué está siendo lo más difícil de saltar el obstáculo cáncer?

Sin duda el sufrimiento de los demás. Ver a mi familia enterarse de que tengo cáncer y creer que me iba a morir ya. La primera parte es correcta, sí tengo cáncer, pero la segunda no, todavía no sé si me voy a morir.

No sé si este triple trabajo es una ayuda o un legado o las dos cosas a la vez, ¿qué te motivó a hacerlo?

Este proyecto en realidad es viejo. Yo iba a cumplir 50 años y el grupo 20, así que decidimos celebrarlo con 50 palos, que consistía en un disco y una gira. En el álbum hemos recopilado nuestras canciones más conocidas y las hemos regrabado como vinieron al mundo, con piano y voz. La gira la hacemos porque queremos volver a estar con la gente, y eso es en un teatro o en un auditorio. La verdadera anécdota es el libro, que surgió porque Planeta nos planteó la posibilidad de escribirlo.

Sin embargo, Humo es una canción completamente nueva... 

Claro, el disco iba a ser doble, con 21 oldies conocidos de Jarabe de Palo, pero durante estos dos años en los que estuvimos preparando el proyecto surgió esta canción. Un día me levanté y me di cuenta de que estaba perdiendo uno de mis grandes amores, que es precisamente la vida. Como hice todas las veces cuando un gran amor me dejó, escribí una canción y salió Humo, que era un tema que aunque es nuevo teníamos que dar ahora.

No sé si Humo es el tema más triste y duro que has escrito.

Es una canción de amor, de amor a la vida, pero también es una canción de despedida, de desamor. Es dura, pero como también puede serlo El lado oscuro u otras.

¿Dónde estabas cuando la escribiste?

La verdad, no me acuerdo. Me pasa lo mismo que el momento en el que me dijeron que tenía cáncer. Sé que fue por la necesidad de ese día, que me levanté y noté que era verdad que la vida se me escapaba.

¿Entonces, de alguna manera, fue el cáncer una inspiración?

Para Humo sí lo fue, pero creo que en mi vida ha habido episodios más duros que este. El cáncer es un reto más que tengo que afrontar.

El piano y las canciones melancólicas abundan en el álbum, ¿querías un disco triste, salió así porque era tu estado de ánimo o es solo una sensación equivocada?

Es correcta la sensación porque el verdadero protagonista del álbum es el piano, que es un instrumento muy melódico, muy romántico y a la vez melancólico. Pero creo que el disco no es triste porque las canciones son las que marcan el tono más alegre o tristón y hay algunas como Bonito Mucho más mucho mejor que a priori son alegres.

Agotada la primera edición del libro. Yujuuuu! Muchísimas gracias! Espero os entretenga su lectura😍

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Dicen que en la vida hay que escribir al menos un libro, ¿fue un desafío escribirlo?

Me tuvieron que corregir un montón de faltas de ortografía porque soy disléxico, pero para mí era esencial que respetaran mi estilo. Quería que se reflejara mi manera de expresarme. Me planteé el libro como si estuviera una tarde con alguien y le quisiera contar lo que pienso de la tristeza, del éxito y del amor. Es cierto que hay episodios un poquito más fuertes, pero también hay momentos divertidos.

¿Y cómo escribías?

Yo tengo horario infantil, me acuesto a las diez de la noche y me levanto a las seis. Y según me despertaba, escribía. No sé si le sucederá a otras personas, pero para mí los diez minutos antes de levantarme son los de mayor creatividad de coco. Las grandes canciones de Jarabe se han escrito en ese lapsus. Desarrollo ideas sobre un concepto y me pongo a escribirlas.

En tu libro hablas un poco de tu juventud acelerada: la muerte de tu madre, la universidad, las chicas, la música… Es difícil generalizar, ¿pero era una adolescencia mejor que la de hoy en día?

Mucho mejor, aunque no voy a decir que ahora ser joven es una putada porque no lo es. Ser joven es fantástico, pero creo que existe una sobreprotección de la juventud y un exceso de información estúpida. Recuerdo tener mi colección de discos, a mis amigos, y eso era mi vida: irnos de viaje, salir el viernes, tomar birras, ir a conciertos y charlar mucho. Nos pasábamos el día contándonos cosas, relacionándonos. Ahora tú tienes tu smartphone, con tu Facebook y todo eso. Y por otro lado está la sobreprotección, que parece que los niños son de pan de cristal. Les va a ser muy difícil salir de casa y afrontar la vida, que a veces las trae mal dadas.

¿Qué les dirías a los jóvenes de hoy que te hubiera gustado que te dijeran a ti?

Hay una palabra en inglés que me encanta que es enjoy, que resume una forma de ver la vida. ¿Qué me recomiendas que haga? Enjoy, que es disfrutar de la vida. Nunca escuches los consejos de nadie sobre lo que tienes que hacer o ser en la vida. Haz siempre lo que tú creas que debes hacer.