Pero, ¿qué va a pasar con La Vida Moderna?

Confirmado: no es un farol. Se acaba y la culpa es nuestra (en parte)

Buenos días. Hemos esperado hasta reconfirmar la muerte de La vida moderna para empezar a hablar de todo lo que nos molaba. Maldita sea. Si lo hubiéramos hecho antes, tal vez no habríamos llegado hasta aquí. Ahora se ha acabado. Se van. Nos dejan huérfanos. Las noches entre semana no van a volver a ser lo mismo sin ellos. Que si bajaban de audiencia, se iban. Pues hasta el último minuto, parecía que podría ser un farol, pero nada. Anoche confirmaron que se han ido de verdad.

Todo lo que les queda pendiente con la cadena Ser, donde han pasado los últimos años y donde han construido un podcast líder, líder líder, son los contratos publicitarios que habían firmado hasta final de año. Para no dejarlos colgados, anoche Broncano, Ignatius y Quequé se sentaron en el set, a contra luz y empezaron el programa hablando de la nada, de qué van a hacer a partir de ahora por las mañanas: "os estáis comiendo el agujero del Donut". Habían bajado de los 69.000 oyentes en directo, mientras en Youtube siguen sumando y han superado los 436.000.

"Esta es una cosa burocrática, porque teníamos que hacer publicidad", dice Broncano al inicio del programa, antes de empezar a hablar de las bonanzas de la marca en cuestión y, al cabo de 10 minutos, dejar paso a imágenes de archivo. Dos horas y 20 minutos de imágenes de archivo. 154.000 visualizaciones hasta el momento en que escribimos este artículo de despedida... una cifra que nos hace mantener la esperanza de que seguirán, un motivo para pensar que la historia del EGM ha sido una forma elegante de salir de la radio, pero seguir por otro lado con sus proyectos, una oportunidad para que los rezagados se sumen al carro, aprovechen las vacaciones para ponerse al día porque el año que viene vendrá algo nuevo y gordo.

Todo empezó un día en que perdieron audiencia y se les ocurrió decir que o remontaban o bajaban la persiana. Por honor. "Doblamos el mantel", dijeron literalmente. Y así ha sido, no era una broma más. Volverán a hacer esta escenita hasta que cumplan con todos sus contratos y luego ya veremos. Mientras tanto, todos seguiremos pendientes de Youtube, aunque Ignatius dijo que lo único que les interesa a ellos es el público de la radio de verdad, "el de toda la vida".

¿Se acabó? ¿Y el momento Huelva? ¿Y el momento La Moncloa (allí ya dejaron a Ignatius solo en el plató)? ¿Y cuando el genocidio de carpas? Los momentazos son muchos, pero más les vale no tenernos mucho tiempo mareando porque en Youtube la peña está empezando a sacar su mala leche. Esperemos que nos den respuestas yaaaaa y que no nos tengan con la información a cuentagotas. No queremos perder la paciencia, pero insistimos: a los que no estáis enganchados, aprovechad para repescar porque seguro que hay coming back y luego no pilláis los chistes. Aquí una pequeña introducción.

Lo que seguro que sí es que David Broncano seguirá en La Resistencia y Quequé seguirá en Loco Mundo y La lengua moderna. La gran cuestión será qué pasa con Ignatius Farray. Muchos seguidores ya han empatizado con él y se han puesto a su lado. Por ahora, lo que él tiene que decir, sigue intacto: