Este es el oscuro pasado que esconden los vaqueros que te pones cada día

A pesar de ser mostrados como una prenda democrática, su origen se remonta en las colonias de esclavos negros en Estados Unidos

Los vaqueros son la prenda por excelencia, nunca, pero nunca pasan de moda. La historia ha decidido atribuir la invención de este clásico al sastre Jacob Davis y a su socio, Levi Strauss, un inmigrante de Baviera instalado en San Francisco que vendía ropa de trabajo a mineros y rancheros. Su mérito fue patentar unos pantalones de denim con remaches, para evitar que se rompieran al cargar con las herramientas. A pesar de pasar a la posteridad como una pieza de vestir típica de cowboys, la realidad es que el pasado de los vaqueros es otro. 

El tinte por excelencia que se usaba para teñir vaqueros era el índigo. Tal como muestra el documental Riveted: history of jeans , este fue inventado por Eliza Lucas, experta en botánica, quién logró extraer el pigmento del índigo (una planta importada del Caribe y de África Oriental) que era muy duradero y muy barato. El algodón y el índigo con el que se creaban los vaqueros primeros, hizo que estos se llamaran comúnmente “ropa de esclavo” o, directamente, “ropa de negro”. 

Se potenció este tipo de prenda porque, como explica el historiador Evan Morrison en el documental, Estados Unidos necesitaba un cultivo más para poder rotar el tabaco, el arroz y el algodón. Y este fue el índigo. Muchos de los esclavos teñían con índigo su ropa de trabajo. Más adelante, esta prenda llegó a ser usada como un disfraz o mofa de las clases pobres y de los negros. Una especie de blackface de la época.

Fue durante la Gran Depresión cuando las clases altas empezaron a usar los vaqueros para visitar las tierras y ranchos los fines de semana. A modo de disfraz poco sutil para mezclarse entre los trabajadores. Durante los 60 y los 70 los hippies se apropiaron de esta prenda, y realmente mucha gente cree que fue gracias a ellos que los vaqueros se popularizaron. Pero no fue exactamente así tampoco. 

En paralelo a esos años, las manifestaciones multitudinarias de la comunidad negra por los derechos civiles usaron la ropa denim como elemento reivindicativo. Tal como explican en el documental, los afrodescendientes (incluido el propio Martin Luther King) lucían petos y pantalones vaqueros para mostrar respeto a sus antepasados esclavos que los fabricaban y vestían. También era un homenaje a los miles de obreros que seguían vistiéndolos en las fábricas del sur de Estados Unidos. 

Así mismo, a finales de los 80 la cultura hip hop volvió a recuperar los vaqueros, pero esta vez anchos y caídos. Esto era símbolo de protesta por las encarcelaciones racistas, ya que en las prisiones están prohibidos los cinturones. De ahí que fueran holgados.