Oda a NO salir de fiesta

Oh no salir de fiesta

como a todo le ponen nombre ahora, has pasado a llamarte nesting, que suena a que te gusta el Nestea

pero cuando no sales de fiesta hay que distinguir entre cuando quieres pero no puedes o cuando realmente no te apetece salir.

La segunda opción es la de los ganadores, de los que ya se conocen a sí mismos.

Al principio, cuando no te apetece salir, pones otras excusas

"tengo cena familiar"... "voy a salir con otros"... "mañana tengo que madrugar"...

pero realmente llegas a una paz contigo mismo cuando respondes "mira tío, no me apetece".

Incluso ahora con las redes sociales, todos nos vemos en cierta manera obligados a hacernos una foto vestidos antes de salir, a subir al stories la foto de un cubata en un bareto o el típico vídeo en una discoteca que solo se ven luces, ruido y a ti con tus amigos cantando Despacito (etilic remix).

Pero llega un momento en el que nos parece un coñazo todo eso

un momento en el que no tenemos la necesidad de estar de pie para beber en la calle matarratas envasado en cristal

de ese que al día siguiente necesitas estar con un gotero y gastar cuatro cajas de ibuprofeno.

Un momento en el que piensas en la gente que te vas a encontrar

en ese desesperado que te dará el coñazo mientras intentas hablar con tus amigas, en el superborracho que no sabrá ni cómo se tiene en pie, en tu ex aquel que te intentará dar celos de la manera mas patética posible.

Un momento en el que pasas de gastarte ocho euros en una copa con garrafón en un garito con el ambiente más cargado que los tobillos de Terelu,

en ese taxi que te costará un ojo de la cara por recorrer dos manzanas hasta tu casa,

en ese eterno postureo de "mira como va esa"... "vamos a llevar puesto no se que"... "tú cómo vas a ir tía??"... "pega llevar esto??"...

Llega un momento en el que ideas un plan, tu plan

en el te espera uno de tus mejores amigos, el que tantas veces ha estado ahí cuando lo necesitabas, tu sofá

Todos tenemos ese sofá preferido, a él le gusta tu culo mas que a ninguna de tus parejas

y ahora llega el momento en el que te recreas:

netflix, series, cine, ordenador, leer, play...

Los caminos del sofing son inescrutables,

esas noches en las que has dicho "voy a ver un capítulo" y acabas viendo tres temporadas y media y no te puedes dormir porque "tienes que saber cómo acaba".

Esos ciclos de cine, ese "nunca es mal momento para volver a ver todas las de Harry Potter o las de Star Wars",

ese cabreo porque un alemán de 14 años te ha ganado al Fifa a las 4 de la mañana

y también, el evidente ligoteo

porque aquí no tienes al pesado, o si lo tienes, se va a llevar el doble check azul sin respuesta.

Aquí tienes el md en instagram cuando has subido la foto a la intro de Narcos diciendo "por que capítulo vas?"

tienes el "hola qué tal? tú tampoco has salido hoy?" de la que te gusta después de tres likes

y acabas a las cuatro de la mañana con un "esto lo repetimos con una cerveza mañana".

Y todo esto gozándolo

con tu pizza, con tus fideos chinos, tus palomitas o tus nachos pringadísimos de queso

con tu copa de aquella botella que llevaba meses en el mueble de aquella botella tan cara que comprasteis en Navidad.

O incluso puedes hacer todo esto con amigos

y acabar borrachos riéndoos del polígrafo a la ex del cuñado de la novia de uno que se lió una vez con la prima de un tronista

o empezar contándoos preocupados vuestras penas y acabar descojonados por lo patéticas que son vuestras vidas

pijama

manta

miguitas de pan en la funda del sofá

Twin Peaks

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