Oda al hummus de Mercadona

Oh Mercadona

nos sorprendiste con el cono corazón de chocolate,

superaste las leyes de la física con tu guacamole,

nos enamoras últimamente con tu zumo recién exprimido,

pero siempre guardamos nuestro corazón el que probablemente es tu hijo favorito

el néctar de la vida mercadonil

probablemente, si os digo garbanzos, aceite de oliva, pasta de sésamo, azúcar, agua, sal y zumo de limón

no entenderéis nada

pero si os digo HUMMUS os de un vuelco al corazón.

Lo que podríamos denominar como el sustitutivo mas barato del sexo, lo podemos encontrar en la mágica zona de

refrigerados.

La Meca de tus sueños

junto a las patatas bravas o el salmorejo

hay de dos tipos: la receta clásica y la de pimientos del piquillo.

Personalmente, mi carácter atrevido y soñador, me ha llevado a inclinarme por esta última.

Toda una amalgama de sabores de mezclan en tu paladar al disfrutar este fruto de la empresa que se creo en Valencia para colmar tus sueños.

En la caja te avisa de que lo puedes usar de muchas formas,

porque el hummus de Mercadona

es como tapas, con carnes, crudités, bocadilos, con verduras, para dipear…

Pero lo mejor no es cómo te lo puedes comer, sino en qué circunstancias puedes hacerlo

esas 'cenas de picoteo' como las del francés del queso President

que, por cierto, tienes un ático al lado de la torre Eiffel, no ofrezcas para cenar un queso que te ha costado 1,49 en el Dia%,

pedazo de tieso.

El hummus puede aderezar las mejores circunstancias de tu vida,

esa primera cita en tu piso 'para ver una película', del latin: “la vamos a dejar en el minuto 20 para irnos a la cama”.

No trates nunca como al que te pone tostaditas con hummus al que te trata como paquete de patatas fritas sin ni siquiera ponerlas en un plato.

Esos viajes de vuelta de fiesta

en los que nada mas salir de la discoteca

cuando no encuentras un taxi y tienes los pies reventados, te haces una imagen mental del interior de la nevera

diagnosticando tu hambruna

en ese momento, si sabes que está,

es el trozo de tabla que le faltó a Di Caprio en Titanic o como un productor musical que le prohibiera sacar mas discos a Kiko Rivera: tu salvador.

Una vez llegas a casa sabes que no te harán falta picos, pan o verduras

te sobra con un tenedor, una cuchara o tus dedos y tu imaginación.

El hummus es esa pareja que no te falla, esa que nunca te deja en visto en whatsapp

como las espinacas para Popeye

como un motor roto para Fernando Alonso

como un sobre para un político

tu love goal

tu bae

tu pololo

tu crush