Estos son los objetos más raros que se han robado en hoteles de lujo

Más allá de la típica toallita también se han llevado cuadros, televisores, colchones y hasta animales disecados

¿Quién no ha robado nunca nada en el hotel? Pues una mínima parte de la población. Según un estudio, un 71% de los clientes de hotel ha robado en algún punto de su vida toallas, secador, albornoz, sábanas o cualquier objeto del mobiliario que puedan sustraer sin que se den cuenta los trabajadores. Seguro que tú también lo has hecho en algún momento.

La mayoría de nosotros vamos a hoteles de calidad media o baja, donde el material disponible para el robo es más bien poco. Las toallas, alguna cosa de baño y algún que otro bolígrafo. Sin embargo, en los grandes hoteles de lujo los recursos disponibles en la habitación son mucho mayores. Y, a pesar del supuesto caché que tienen los clientes, siguen robando igual. O eso lo confirma una encuesta que ha hecho la web sobre turismo de lujo Wellness Heaven a 1.157 complejos turísticos de lujo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Según la información que recopilaron, lo más típico son las toallas (un 80% de las toallas de hoteles de lujo son robadas al final de una estancia), seguidas por los albornoces, las perchas, bolígrafos y cubertería. Pero estos parecen hasta normales. Lo que descubrieron con la encuesta es que en un hotel se ha robado, literalmente, de todo, y que se roba más en un cinco estrellas que en un cuatro estrellas. Parece que a más pagar, no quiere decir menos cutrismo cleptómano.

Por ejemplo, otro de los objetos que más se ha robado en estos establecimientos y que suena ya más inverosímil son los televisores. Además, es nueve veces más probable que lo roben en un hotel cinco estrellas que en uno de cuatro. Lo mismo con los cuadros que decoran las paredes: hasta cinco veces más probable que se los lleven en uno de alto standing. Otros objetos que también son bastante comunes son las tablets, los teléfonos, los secadores, las máquinas de café, las bombillas, las pilas de los mandos y, aunque parezca mentira, los colchones, que suelen ser caros en los hoteles de lujo.

Pero, ¿cómo alguien roba un colchón? ¿O un cuadro? ¿O una tele? Preguntó la entrevista al hotel: “Los hoteleros me dijeron que generalmente ocurre de noche, cuando la recepción no está abierta. Algunos de ellos tienen imágenes de cámaras de seguridad que los muestran transportándolos al ascensor que lleva directamente al parking para meterlo en el coche”, explicó el creador de la web a la CNN.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Pero, a pesar de lo raro que pueda parecer llevarse una tele, un colchón o el teléfono, no son el top 3 de robos extraños. Algunos de los más raros que ha recogido la encuesta son: los bancos de madera de pino de una sauna sueca privada, un trofeo de caza de una cabeza de jabalí disecada gigante, el sistema Wi-Fi de una habitación (sí, se llevaron los cables), un piano de cola de una suite de ultralujo y hasta los números de las habitaciones del pasillo. Robos que van de lo desconcertante hasta la admiración (¿cómo sacas un piano de cola sin que nadie se cuenta?).

Finalmente, los hoteles llevan una cuenta de las nacionalidades de los ladrones, y han sacado un censo con robos favoritos por nacionalidad. Los alemanes y británicos son los que roban de forma más normal y comedida, “toallas, albornoces y productos de tocador” son sus robos estrella. Después van los holandeses, que son los que más bombillas roban, los estadounidenses que suelen llevarse almohadas y los italianos, austríacos y suizos productos de alimentación como platos, copas o máquinas de café. Finalmente, los más descarados son los franceses: el objeto más robado por ellos no son toallas sino todo lo electrónico. Desde teléfono a televisores.