Sí, Mi Novio Es Feo ¿Y Qué?

Cánones de belleza por doquier, cuerpos esculpidos en la tele, runners y adictos al gym que inundan tu instagram. Tanto guapismo abruma. Parece que hay que aspirar a encontrar una pareja de físico estupendo, o al menos pasable, para que no desentone en las fotos de las redes sociales. Pero hay veces que se cruza en tu camino alguien poco agraciado y se despierta el zsa zsa zsu (este término proviene de Sexo en Nueva York).

Aunque a priori no parezca el hombre ideal, te vas pillando. Vale, que Disney nos vendió que teníamos que esforzarnos por buscar los pectorales de Aladdin, el pelaso de John Smith (el chorbo de Pocahontas) o los brazacos de Hércules. Pero eso ya pasó hace mucho tiempo. Yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos saben que este chaval es feo, así que prepárate para lo que te espera por llevar la contraria a la sociedad de la imagen.


1. ¡Me gusta la barba!

Es lo que oirás cuando te pidan que enseñes una foto de tu nuevo amor y tu accedas, aún sabiendo lo que se va a encontrar. También está el socorrido, parece simpático, la frase más absurda que se puede decir al ver una imagen. Comparable a que solo con escuchar una voz deduzcas que proviene de alguien que está buenísimo. Las maravillosas amigas sinceras te espetarán directamente que sales con un orco.


2. El poder del misterio

¿Por qué estará con él? Será la pregunta que la gente se haga por Whatsapp cuando empiece a rular la primera foto en la que salgáis juntos. ¡Que les den a las marujas superficiales! Por qué estoy con él lo se YO.


3. Debe ser muy inteligente...

Esto es lo que comentará la gente cuando os vea pasar o cotillee tus fotos en internet. Huyamos de los tópicos, ni el feo es siempre interesante ni el guapo es siempre tonto. Pero vaya, que es de suponer que si te conquista un tío con un físico más cercano a ganar la olimpiada de matemáticas que Míster Mundo, algo tendrá. O es una cabeza pensante, o tiene una creatividad apabullante o un humor incontenible, o un mundo interior de la leche.


4. Y en la cama, ¿qué tal?

Existen dos opciones. Si es terriblemente feo, habrá tenido poca experiencia de campo. Si lo es moderadamente, su anguila habrá explorado las suficientes cuevas como para saber manejarse. En este caso, saber que su portentoso físico no será precisamente lo que te haga encenderte cual antorcha, contribuye a que sepa que tiene que usar otras armas. Se esmerará para que sus artes amatorias consigan el resultado para el que no le dotó la genética.


5. Como se parezcan tus hijos a él...

Esto lo piensas incluso una misma cuando lo ves dormir a tu lado y deseas que tus genes masacren sin piedad a todos los suyos en el potencial momento de la concepción. Pero luego piensas: 1. Y quién coño me dice a mí que voy a querer tener hijos. 2. Si la genética es tan azarosa como para sacar de dos guaperas como Paquirri y la Pantoja una criatura como Kiko Rivera, igual a nosotros nos sale el nuevo Mario Casas.


6. ¿Cómo lo consiguió?

Es lo que pensarán otros tíos más o menos interesados en ti cuando presentes a ese chico feucho como tu novio. Cuando lo que deberían pensar es: tal vez tendría que aprender algo de él.