Netflix traslada Stranger Things a Valencia con una pop up brutal de la serie

En un viaje al Hawkins de los ochenta, una joven camina entre las tinieblas del mundo al revés que un día atrapó a Will Byers. Después de haber aceptado que no encontrará la salida, esquiva las raíces de unos árboles que no necesitarían mucho tiempo para acabar con ella y terminar enfrentándose a un pulso con Demogorgon: el monstruo de un juego de rol que se convirtió en la peor pesadilla de 4 niños y de parte de una ciudad en la que nunca pasaba nada.

Las opciones a las que puede aferrarse son escasas. Puede suplicar que aterrice 011 en el último minuto para salvarla, salir corriendo con una bicicleta que iluminará su camino o enfrentarse a un destino que, al igual que en los mejores relatos, determinará si ganará el bien, el mal...

o ninguno.

Sí, podría ser una escena de Stranger Things. La serie de Netflix que nos ha trasladado desde nuestros ordenadores a un universo insólito. Pero, ¿qué pasaría si esta trama saliera de la pantalla para convertirnos en sus nuevos personajes?

El 10, 11 y 12 de noviembre muchos fans de la serie  se enfrentaron en Madrid a los peligros del mundo al revés desafiando a la premisa: “No todas las grietas se han cerrado, entra y vive Stranger Things”. Algunos salieron indemnes y a otros se les pusieron los pelos de punta. Pero, tras esa experiencia, a todos les sobraban ganas de volver a entrar.

Este fin de semana (del 15 al 17 de diciembre) podría ser tu turno. Netflix vuelve a retarnos en Valencia para que demostremos hasta qué punto conocemos esta remota dimensión. ¿Crees que serás capaz de escapar por sus grietas?

Viviremos esta prueba entre la posibilidad de fotografiarnos junto a las bicicletas de los 4 protagonistas escapando de un cielo rojizo que anuncia la llegada de un peligro inminente. Y más tarde, descubriremos si somos tan singulares como 011 al poner a prueba nuestros poderes de telequinesia para terminar entrando en casa de Joyce mediante la realidad virtual. Será allí cuando también nos veamos las caras con Demogorgon rodeados de las míticas luces de colores. No vale gritar.

Viviremos esta suma de experiencias sabiendo que habremos vuelto a una época que se movía a ritmo de canciones de The Clash, entre luces de neón de salones recreativos que nunca tendrían que haber pasado de moda y a base de conversaciones a través de walkie-talkies que no perseguían más objetivo que salvar al mundo.

Tras haber visto todos los capítulos de la segunda temporada, nuestra única opción es esperar a que la serie nos deleite con su tercera entrega el año que viene. Pero, gracias a que Netflix se ha atrevido a materializar en el mundo real un universo del que no todos han logrado escapar, tendremos la oportunidad de esperar su regreso en el mismo escenario que conocimos a sus personajes.