Primavera Sound x Magnum: el festi en el que un helado se ha convertido en accesorio

Imagina ir a un festival, acercarte a un córner y pedir un helado de tu sabor favorito que además combine con el outfit que llevas

Primavera Sound no es solo un termómetro musical. También es uno de los grandes escaparates urbanos de tendencias y de moda. Entras para ver conciertos, sí, pero en cuestión de minutos acabas rodeado de una marea de looks que te inspiran y te hacen sentir que estás justo donde pasan las cosas. Las gafas de sol futuristas, los bolsos con flow 2K , el revival del total look negro... Pero lo curioso es que ninguno de ellos fue el complemento estrella del festival. Ese título acabó siendo para un helado.

Helados, el accesorio estrella de los mejores outfits

Imagínate salir emocionalmente tocadx de un concierto y cruzarte con alguien con un helado en la mano que no solo tiene buenísima pinta, sino que además encaja con el outfit que lleva. Es una de esas cosas que ves y te obligan a mirar dos veces. Te quedas un segundo en plan: vale, ¿esto qué es? Pero el festival sigue, tú también, y te mueves al siguiente escenario. Y entonces vuelve a pasar. Otra persona con un look increíble y otro helado en la mano que parece diseñado para ir con ella. Ahí ya empiezas a entender que no es casualidad. El patrón se repite por todo el recinto.

La explicación estaba dentro del propio festival: un córner interactivo de Magnum con una Spray Bar. La idea era bastante fantasía: elegías uno de los sabores de la marca para recargar energía entre concierto y concierto, y allí mismo lo personalizaban para que encajara con tu look festivalero. Sí, convertían el helado en una pieza más de tu identidad visual. Así no se rompía el flow de nadie. Ni siquiera el de quienes iban con un look de esos que piden ser tomados muy en serio. Y claro, la idea ha atraído a muchísima gente.

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Parte de la experiencia del festival

La gente no se acercaba al córner solo por el resultado final. El proceso también formaba parte del show. Ha sido una experiencia más dentro del festival. Con sprays comestibles de colores vibrantes y estampados customizados aplicados al momento sobre las icónicas coberturas de chocolate, el equipo de la Spray Bar de Magnum conseguía que cada helado dialogase con el outfit de la persona que lo llevaba. Y en momentos así se entiende por qué nos gusta tanto personalizarlo todo. Pasearte por el Parc del Fòrum con un Magnum que combina con tus prendas, tus accesorios y tu mood del día ha sido bastante aesthetic.

Y las redes lo han demostrado rápido. En cuestión de horas empezaron a aparecer fotos de todas las inlfus invitadas por Magnum y de asistentes sosteniendo su helado customizado con la misma actitud con la que alguien sujetaría un bolso de firma en la primera fila de un desfile. Y eso ha sido lo que más ha molado: ver cómo un producto que normalmente asociamos a una pausa dulce se convertía, casi sin avisar, en un accesorio más entre chaquetas de cuero oversize, transparencias, gafas dosmileras y looks pensados al milímetro. Porque al final las nuevas generaciones no solo quieren consumir algo: quieren que lo que consumen también forme parte de cómo se expresan.

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Mucho más que una colaboración

Lo que ha pasado estos días en Primavera Sound invita a pensar en el tipo de presencia de marca que tiene sentido en un festival: una que no te saque de la experiencia, que no corte el mood, que no aparezca como un elemento pegado con celo, sino que se integre en lo que ya está pasando. Y aquí la mezcla ha funcionado. La música que has ido a disfrutar, la moda que te rodea y ese momento de parar a comerte algo rico se han unido en un solo gesto. Y si encima podías probar los nuevos sabores de la gama Signature de Magnum: La Pistache y La Pêche , la experiencia tenía todavía más sentido. Entre todos los momentos que deja un festival, este ha sido uno de los que más se ha quedado en la cabeza.