El mensaje LGTBI que podría ocultar la letra de Bohemian Rhapsody

Con el estreno de la película homenaje de Freddie Mercury, reviven todos los misterios que envuelven a esta canción y que están todavía lejos de ser resueltos

La famosa canción Bohemian Rhapsody es uno de los himnos más icónicos del grupo Queen, pero también de los más misteriosos. Compuesta en 1975 por el mismísimo Freddie Mercury, poco se sabe de su verdadero significado. Mercury poco dijo en vida y los miembros restantes tampoco no se ponen demasiado de acuerdo.

Una de las teorías más extendidas es que se trata de una metáfora de su bisexualidad. La canción empieza con un asesinato, en el cual se presupone que la víctima es el Freddie hetero. La teoría se refuerza cuando grita “let me go” — “dejadme ir”—, es decir, que le dejen ser como él quiere ser, viviendo de forma abierta su sexualidad.

En este sentido, Tim Rice, letrista que colaboró con Mercury declaró en una entrevista con Daily Mail: “pudo haber matado al antiguo Freddie, a su antigua imagen (...), heterosexual, había muerto. Había destruido al hombre que intentaba ser y ahora era él mismo, intentando vivir con el nuevo Freddie”. Unas declaraciones que parecen dar la razón a esta teoría de la salida del armario.

Pero hay muchas más teorías. Durante toda la canción se sueltan muchas referencias culturales, como “Bismillah”, una invocación árabe a Dios, o el “Bohemian” del título, que podría hacer referencia a la obra Fausto de Goethe, que transcurre en Bohemia. Fausto, el protagonista, hace pacto con el diablo, que se queda su alma. Si se lleva este relato a la canción de Queen, podría interpretarse como la historia de Fausto, que condena su alma e invoca a Dios para que le salve.

En este sentido, esta teoría propone una versión más lírica de Bohemian Rhapsody y menos íntima. Defiende que es simplemente una historia épica y de ópera que mezcla muchos elementos culturales y que no tiene una gran metáfora vital. Más bien cree que se trata de un juego musical muy complejo, como defiende el escritor Jorge Palazon, que asegura que es una rapsodia (“una pieza musical libre compuesta en diferentes partes y temas donde parece que ninguna parte tiene relación con la otra”) sobre Fausto y, por eso, ese título, Bohemian Rhapsody (Rapsodia bohemia).

Además de en las letras de la canción, se respaldan en unas declaraciones del propio Mercury que indican que se trata de un experimento musical más que de otra cosa: “Bohemian Rhapsody no salió de la nada. Hice algunas investigaciones porque está pensada para ser un modelo de ópera, ¿por qué no?”. En cualquier caso, el significado real se lo llevó Mercury a la tumba, dejándonos una obra maestra que muchas décadas después sigue sorprendiendo por su complejidad, innovación y misterio.