Por qué Madonna sigue siendo la artista femenina más importante

Una carrera de más de tres décadas marcada por la transgresión, el activismo y el cambio social

Pocas personas pueden presumir de seguir dando titulares después de 35 años de carrera. Madonna cumple 60 años y sigue siendo tan relevante como en 1983, el año en que publicó su primer álbum, el homónimo Madonna, y tuvo su primer éxito internacional Holiday. Durante estas tres décadas ha cambiado el mundo de la música, del pop, del espectáculo y del feminismo. Estos son algunos de los motivos por los cuales Madonna es (y seguirá siendo) una leyenda.

1. Popularizó el feminismo

Desde los 80, sus canciones rompieron todo tipo de tabúes y trataron temas como el embarazo no deseado o la sexualidad femenina en canciones como Papa don’t preach o Justify My Love. Por ejemplo, en su celebrado Express yourself, dignificó la soltería y el deseo sexual de las mujeres, alentando a todas aquellas que escuchasen su música a tener relaciones sexuales sin importarles que les pudieran llamar “puta” o “fácil”. Quiso celebrar el placer femenino, reivindicarlo y eliminar sus tabúes.

Explica el autor Eloy Fernández Porta que con estos discursos en sus canciones, Madonna contribuyó a sacar el feminismo de las aulas y los departamentos universitarios y demostró que tenía cabida en el ámbito pop y mainstream. Así pues, personificó todo tipo de estereotipos femeninos (la actriz porno, la MILF, la niña virginal y la esposa, entre muchos otros) y reivindicó que todas y cada una de ellas merecían un espacio público en el que fuesen tratadas con la misma dignidad. Como explicó la propia Madonna en una entrevista, “[las mujeres] seguimos siendo el grupo más marginal. De hecho, seguimos entrando solo en dos categorías: o vírgenes o prostitutas”. Desde “la puta” hasta “la santa”, Madonna animó a las mujeres tomar las calles y convertirse en protagonistas.

Incluso hoy sigue su lucha contra la pesada carga patriarcal que se impone a las mujeres, especialmente en la eterna polémica sobre el envejecimiento femenino. Como explica Sergio del Amo, mientras que la edad de Cher no suele ser tema de discusión aunque sobrepasa las siete décadas, a Madonna, 12 años más joven, se le es echada en cara su supuesta senectud porque sigue mostrándose como una mujer sexualizada pasada la edad que los discursos patriarcales consideran a una mujer deseable. Atreviéndose a sus sesenta años a enseñar los pezones o mostrar siempre las piernas, desafía las dinámicas que consideran que la belleza y sensualidad de una mujer “caducan” pasados los cincuenta.

 

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2. Triunfó en un mundo de hombres

Madonna no se dejó amansar durante los años y supo imponerse en una industria musical que estaba dirigida por hombres. Al poco de empezar su carrera se convirtió en empresaria y mánager y fundó sus propias firmas y marcas. Sin embargo, aunque desafió el patriarcado empresarial, una de las críticas que se le han hecho con el tiempo es que para imponerse usó los mismos métodos del capitalismo más agresivo que estaban reproduciendo los hombres y que no tuvo escrúpulos en fagocitar los artistas menores para su propio beneficio.

3. Desafió el cristianismo

El ya videoclip de culto Like a prayer (1989) mostraba un tórrido idilio de la cantante con un santo negro. Esta escena incomodó muchos sectores cristianos y puritanos, que la consideraron un escándalo y llamaron a su boicot. Por este videoclip, perdió un contrato con Pepsi. También con Like a virgin (1984) despertó el odio de la opinión pública cristiana más reaccionaria que no podía tolerar su gran exposición de sexualidad.

Durante sus décadas en activo ha vestido en varias ocasiones iconografía religiosa hipersexualizada para desafiar a los sectores del conservadurismo internacional y su estricto código moral. Es una especie de peineta a esta ideología, que se ha dedicado durante años a catalogarla como “puta” (una palabra que para Madonna nunca ha sido un insulto) por el simple hecho de mostrar su cuerpo. Uno de los ejemplos más claros es la gira de su Rebel Heart, con canciones como Holy Water o Joan of Arc, cuyos títulos ya lo dicen todo.

4. Puso el foco sobre las sexualidades disidentes

Madonna es la reina de la comunidad LGTBI, es una diva que nunca se incomodó en mostrar su apoyo al colectivo. Popularizó su cultura underground, como el voguing, un baile casi idiosincrásico del colectivo drag y transgénero, y trajo al mainstream a personas con todo tipo de sexualidades y géneros disidentes, incluyéndolos en sus videoclips, giras y actuaciones. A lo largo de su trayectoria ha seguido apoyando y reivindicando la igualdad de estos colectivos, que son la gran base de su movimiento fan.

5. Se reinventó  y reconvirtió el mundo del espectáculo

Pero sin duda, Madonna marcó un antes y un después en el mundo del espectáculo gracias a la creación de la artista pop como la conocemos hoy en día. Britney, Christina Aguilera, Lady Gaga o Dua Lipa, todas beben de ella. No tuvo problemas en experimentar con nuevos sonidos, apostar por diferentes compositores en un mismo álbum y crear grandes giras con espectáculos más propios del mundo del cabaret que de la música.

Aunque artistas como Tina Turner o Cher ya habían apostado por la autoreinvención musical o los álbumes de varios compositores, Madonna sin duda lo llevó a la cúspide, exagerándolo todo y haciéndolo tan grande que le fuera imposible pasar desapercibida. Tres décadas más tarde, podemos afirmar que funcionó y que Madonna se ha convertido en una de las más grandes leyendas de la industria musical.