Lugares Públicos Donde Da Más Morbo Echar Un Polvo Que En El Metro De Barcelona

Aparece uno de esos vídeos virales que llegan a tu móvil por tierra y por mar, por Facebook y por Whatsapp, de una pareja follando en un lugar público y todo el mundo flipa. La gente empieza a escandalizarse como si aquí nadie hubiera pecado alguna vez de borrachuzo, de salidorro o de adolescente que no tiene donde follarse muerto. Y entonces empiezan los que si qué fuerte, que si irán colocados, que si vaya tela la gente sin inmutarse pasando por el lado. Porque ahora estáis todos juzgando a los chavales, pero a quién no le ha entrado el calentón con su pareja en un momento dado y hubiera deseado lanzarse tras un matojo para finiquitar el asunto, ¿eh?

Así que como somos muy buena gente y queremos que a nadie le falte el cariñito ni dentro ni fuera de casa, os dejamos algunas ideas.

1. Lavabos de centros comerciales

Por lo que parece, los baños en general ocupan el top de los sitios para desfogarse. Será por aquello de que tienen un poco más de intimidad, de que tienes el agua cerca y que ensucias un poco menos. En especial, tanto las parejas como los voyeurs sienten cierta predilección por los grandes almacenes y otros lugares en los que se concentra más número de gente.

En una página especializada recomiendan que en El Corte Inglés de plaza Cataluña, en Barcelona, hay que ir a las plantas -1, 1, 2 y 5 y en el de Francesc Macià, directos a la -1. En Madrid, Parquesur y la Estación de Autobuses de Méndez Álvaro. Al loro porque estas informaciones varían tan rápido cómo los vigilantes se percatan del asunto.


2. Encuentros poco respetuosos

Otros amantes indiscretos eligen sitios menos respetuosos y, con ello, menos transitados para el acto sexual. Iglesias y cementerios guardan el silencio y la oscuridad que permite a los amantes comerse la noche. En Madrid, el Cementerio de la Almudena te dejará un orgasmo un tanto tétrico y, en Barcelona, los alrededores de La Sagrada Família podrían hacerte tener una experiencia religiosa.


3. El follar no ocupa lugar

Qué mejor forma de inspirarse uno que con un revolcón entre libros. Las Bibliotecas de las facultades durante las clases -y sus baños, no olvidemos los baños- son lugares llenos de morbo para las parejas jóvenes. Ya se sabe, las universidades tienen ese aire a hormonas y sexo. Quién se va a creer que la gente va allí a estudiar, ¡jah!

El parking de la Complutense se llena de viciosos que recrean la fantasía de la animadora y el quarterback, y la Biblioteca de les Aigües de la UPF de Barcelona está llena de pasillos secretos. Si eres de los que te va hacerlo en silencio mientras te tapan la boca, ya estás tardando.


4. Amantes de la naturaleza

A veces está bien poder soltar gemidos a pleno pulmón, a oscuras o a plena luz del día, liberarte y sentir que nadie te juzga. Rastrea las zonas de tu ciudad donde puedes hacerlo, en Madrid y Barcelona te avanzamos las siguientes: El Parque de Montjuïc, la Playa de La Mar Bella y La Carretera de Les Aigües son zonas de cruising (sexo esporádico con desconocidos) obligadas para los buenos practicantes catalanes. Los de la capital merodean por el Parque del Oeste, Los Jardines de Sabatini o Parque del Retiro, en una zona muy concreta donde no funciona ninguna farola. Qué casualidad, ¿no?


5. Si te la pela, hazlo en plena calle

Si no estás ya para tonterías, para ponerte a sacar el móvil a ver en qué esquina os podéis poner a follar, chico, dónde te pille. A más de uno, y de dos, les ha dado igual el asunto y cualquier banco de un parque o glorieta - literalmente - les ha valido para dar rienda suelta a la pasión.

Obviamente, guarda un poco las formas y no te pongas a hacerlo en la Gran Vía ni en la parada de metro de Liceu, que eso está muy visto, pero no te reprimas, que la vida es corta, el sexo es sano y si te graban, pues oye, a lo mejor con la sextape te haces de oro como la Kardashian y vas por la vida luciendo pandero.