Por fin llega el combate del billón de dólares que muchos consideran una estafa

Llevabas muchos meses esperando el 26 de agosto: sobre un ring en Las Vegas, la estrella irlandesa del UFC, Conor McGregor ‘The Notorius’, y la leyenda del boxeo, Floyd Mayweather ‘Money’, se batirán en una pelea de boxeo que muchos han tildado de ‘el combate del billón de dólares’ (que son mil millones en Europa). Sin embargo, el combate que conseguirá situarse como el mayor negocio en la historia de los deportes de contacto también ha sido tildado de estafa multimillonaria para los puristas del cuadrilátero.

Boxeo+UFC: una mezcla millonaria

La cifra mágica de 1.000 millones a la que pretenden llegar con la pelea (entre publicidad, entradas y pay per view) dejaría muy atrás los 520 millones dólares que se recaudaron con el combate ‘Money vs. Pacman’ de mayo de 2015. Un evento retransmitido en directo en 175 países pero que decepcionó a muchos aficionados por la excesiva cautela de Mayweather que, sin grandes esfuerzos, se embolsó 180 millones de dólares y que podría repetir la operación al enfrentarse contra un luchador de MMA (o artes marciales mixtas) bajo las reglas del boxeo. Una especie de lucha morbosa o ‘David contra Goliat’ en la que McGregor tendrá que prescindir de sus conocimientos de jiut-jitsu y sus patadas giratorias para confiar únicamente en sus puños.

El campeón invicto contra el debutante

Para entender mejor la desigualdad que se plantea en este combate, habría que recordar que Mayweather, quien se retiró formalmente en 2015 pero volverá para medirse a McGregor, está considerado uno de los mejores boxeadores de la historia con un registro de 49 victorias (26 de ellas por K.O.) y cero derrotas. De hecho, si consiguiese su victoria 50-0 superaría al mismísimo Rocky Marciano y, si pensamos que McGregor no deja de ser un debutante en el boxeo profesional, lo más probable es que lo haga. Por eso, la gente que de verdad sabe de boxeo preferiría arrancarse los ojos antes que ver la pelea.

Sin embargo, parece claro que la fórmula para generar dinero de la UFC —la empresa que vendió las peleas de MMA al mundo— es la que finalmente se ha impuesto a la hora de organizar la polémica pelea y sus responsables han puesto todas sus esperanzas en que McGregor —el único peleador en mantener el cinturón de campeón en dos categorías simultáneamente—  consiga dar la campanada y derrote a Mayweather. Algo que una vez más parece imposible si se piensa en que el combate tendrá nueve asaltos frente a los tres (o cinco en las disputas de cinturón) que suelen tener los combates del UFC.

La ‘vergüenza’ de los boxeadores profesionales

Los primeros dos o tres rounds serán entretenidos porque quieren ver a McGregor noqueando a Mayweather, pero los siguientes asaltos, los próximos nueve rounds serán aburridos porque Mayweather va a saber cómo boxearlo y descifrarlo”, declaró recientemente el exboxeador Óscar de la Hoya quien anteriormente había llegado a calificar el combate de “vergüenza” para el mundo del boxeo y que no dudó en recordar que el norteamericano es “el mejor boxeador del planeta”. Por tanto, para los pesos pesados del boxeo no hay debate: Mayweather se ha rebajado por el dinero.

La ambición extrema de McGregor

Pero el cerebro de la UFC, Dana White, un hombre con un afinadísimo sentido de los negocios no ha escatimado en esfuerzos por defender la remota posibilidad de que su gallina de los huevos de oro consiga sorprender a todo el mundo. “Está absolutamente y 100% convencido de que va a ganar esta pelea”,  y aseguró que “nadie se ha vuelto loco” al organizar un evento de estas características. Mientras tanto, McGregor, quien es conocido por tener una boca del tamaño de su ego, tuiteó “the fight is on” junto al padre de su oponente, Floyd Mayweather Sr.

Vamos que los dos gallitos parecen extramotivados con la pelea que les hará todavía más millonarios. Eso sí, en caso de ganar el que se llevará una pasta es Mayweather quien dejó claro que no pelearía por un botín menor de 100 millones de dólares frente los 30 que se llevaría McGregor. Mientras tanto, sin importar que pudiese tratarse de una estafa en toda regla, las apuestas están 10 contra 1 contra el irlandés. Está claro que el próximo 26 de agosto más de uno se va a forrar y todo apunta a que será ‘Money’. Estafa o no, espectáculo no faltará.