Kate Tempest, La Rapera Blanca Que Quiere Que Dejes De Hacerte Selfies Y Ames Más

Es mujer, blanca y rapera. La misma cara pusieron los asistentes a aquella noche de micro abierto en la tienda de discos de hip hop Deal Real cuando Kate Tempest cogió el micrófono por primera vez. Entonces era peor. Tenía dieciséis años, pero aparentaba ocho. Llevaba gafas y vestía una trenca. En sus propias palabras, “parecía Harry Potter”. Sabía que todos pensaban que sería una mierda. Después de oír su verso, las caras cambiaron. Aún no ha soltado el micrófono y pronto la tendremos en el Primavera Sound.

A sus 30, además de rapera, Kate es artista de spoken word, poeta, novelista y dramaturga. Una mezcla arrasadora de sus referentes del rap y la literatura. Sin miedo, cocina letras llenas de fuerza de entre W. H. Auden, Wu-Tang Clan, Virginia Woolf y la literatua clásica que le leyó su abuelo durante su infancia. Ella hizo suyos aquellos mitos a través de sus obras Brand New Ancients (2012) y Hold Your Own (2014). La primera, una obra de spoken word que reencarnaba a dioses del pasado en miembros de dos familias londinenses, le valió el premio Ted Hughes a la innovación poética. La tarde antes de los premios estuvo interpretando su obra ante las reclusas de la cárcel de Holloway. Se convirtió en la ganadora más joven.

Aprendió a currárselo viendo a su padre estudiar por las noches para convertirse en abogado penalista y trabajar durante el día como obrero de la construcción. Nacida en 1985 en Brockley, un barrio empobrecido del sureste de Londres, donde todavía vive, creció inmersa en la cultura del jazz y el hip hop. Dice que le gusta sentirse parte de una comunidad. No es de extrañar teniendo en cuenta que es la pequeña de cinco hermanos.

https://www.youtube.com/watch?v=JEiBdU0tFB0

Descubrió el hip hop cuando comenzó a trabajar en una tienda de discos, y escuchó en bucle a Wu-Tang Clan. Dejó el instituto a los dieciséis. Asistió durante un tiempo a la BRIT School, la misma escuela donde fueron Adele y Amy Winehouse y, más tarde, mientras se sacaba el Grado en Literatura Inglesa por la Goldsmiths, competía en batallas de gallos bajo el nombre shakesperiano ‘Tempest’. En el hip hop encontró lo que siempre había querído; una pasión y una comunidad, pero ningún contrato discográfico.

Una amiga le sugirió entonces que fuese a un slam de poesía (un concurso de poesía inspirado en el formato del boxeo, en rondas de 3 minutos). Por aquel entonces, Kate solo había leído a Blake y a Yeats. Recitó sus letras a pelo y se llevó el premio de 100 libras. Y entonces sí empezó la magia. Le salieron bolos en librerías, centros comunitarios y pubs.

En la presentación del primer libro de poemas que se autopublicó, Everything Speaks in Its Own Way (2012), se le acercó un editor interesado en publicar su siguiente libro. Le llegaron encargos para teatro. Y sacó su primer disco en solitario, Everybody down (2014).Ahora ha titulado su último disco ‘Let Them Eat Chaos’ (2016). El día que vio cómo las manifestaciones contra la guerra de Irak en Londres no habían servido para nada, entendió que los cambios iban a producirse en las personas y no en los gobiernos. Cuando le dijeron a María Antonieta que sus súbditos no tenían pan, ella contestó: “Que coman pasteles” (se cree que la frase le fue falsamente atribuida). Kate cambió los pasteles por el caos y a María Antonieta por el Sistema.

Un entramado de historias personales que forman parte de un todo, de las injusticias políticas, del desastre mundial general. “Europa está perdida / América está perdida / Londres está perdido, / aun así clamamos victoria”, clama en su tema Europe is LostSon las 4:18 de la mañana en una calle de Londres, siete personas están despiertas en siete pisos distintos. Ninguno puede dormir, todos tienen sus razones. Esther es una cuidadora que acaba de volver de su doble turno. Pese al cansancio, su preocupación por el mundo le impide dormir. A Bradley la vida le parece más fácil que nunca, pero necesita grabar vídeos con su móvil yreproducirlos para asegurarse de que la realidad existe. Zoe ha estado toda la noche metiendo sus cosas en cajas, se muda porque ya no puede pagar el alquiler. Mientras agonizaban alienados en sus casas, fuera se formaba una tormenta apocalíptica que les obliga a salir a la calle. 

https://www.youtube.com/watch?v=ffxrCDvJ8LI

La catástrofe les ha redimido. Tempest individualiza en sus letras a cada personaje frente a la despersonalización del Sistema. Ellos tienen nombres. Los problemas que les afectan se proyectan a gran escala: la violencia ("massacres, massacres"), el consumismo ("stop crying, start buying"), el cambio climático ("the animals, the elephants, the polar bears are dying!"), la gentrificación ("the squats we used to party in are flats we can’t afford"). Cada canción tiene una base distinta y su voz cambia. Kate Tempest grita porque quiere que despiertes. Que empatices con Esther, Bradley y Zoe. Que dejes de hacerte selfies y ames más.