Jägermusic, festivales, o cómo encontrar tu crush musical

Jägermeister lleva cinco años descubriendo y apoyando grupos emergentes del panorama nacional

No mucha gente conocía sus nombres: D'Valentina, North State y Yawners. Tres propuestas casi desconocidas, con apenas unas cuantas canciones publicadas aquí y allá, que aparecieron casi de improvisto en el pasado BBK. No eran los artistas que la gente buscaba. No sonaban a nada que la gente hubiese escuchado antes. Y por encima de todo, no actuaron sobre un escenario normal: lo hicieron a bordo de una barca que surcaba las aguas de la ría del Nervión. Hablamos con Quique Ramos, responsable de Jägermusic, el programa musical de Jägermeister, para saber por qué.

Jägermusic en el BBK Live

"Buscábamos romper los esquemas habituales de un concierto. Que incluso en un festival con muchos escenarios distintos como el BBK, la experiencia de escuchar a los artistas que apoyamos fuese algo inusual. Pensamos que un paseo por la ría podía ser una buena forma de descubrir la ciudad, y que eso podía servir también para descubrir algunos grupos igualmente interesantes", explica Ramos. Y eso resume con precisión la labor de Jägermusic por la escena musical española durante los últimos cinco años: sacar el talento escondido de las profundidades del anonimato y ponerlos en escenarios mágicos para darles una oportunidad.

Jägermeister

Pero no cualquier grupo. Ramos hace especial hincapié en ello: "No nos interesa ningún género concreto, pero sí buscamos que esté haciendo algo que no está haciendo nadie más dentro de ese género. Por ejemplo, D'Valentina es una de nuestras aportaciones trap, pero es realmente diferente, mezcla dancehall moderno, r’n’b o soul. Es especial. Está al límite de su género, y eso es lo que nos gusta. Que no sean artistas ortodoxos". Es decir, todas esas joyitas del panorama que nadie conoce pero que tienen potencial para brillar porque tienen algo distinto.

Descubrir talento al estilo old school

Uno podría suponer, viviendo en estos tiempos de supremacía digital, donde existen tantísimos canales donde los artistas pueden presentar su música, que la gente de Jägermusic se dedica a bucear en internet para hallar ese talento emergente que permanece semiescondido. Pero no. Según me cuenta Ramos, es todo bastante más sesentero. Y mágico: "El mundo de los bandcamps y cuentas de Youtube está guay y nos permite profundizar, pero lo que convierte a una propuesta musical en Jägermusic es su directo".

"Los que curramos aquí somos unos apasionados de la música y nos movemos por diferentes ambientes musicales. Estamos en las salas y estamos en los festivales. Estamos en el barro. Y nuestro apoyo a todos los grupos surge de verlos en directo. Alguien nos dice "ostia, tenéis que ver a estos tios o a estas tias", y vamos a verlos", dice Ramos riéndose, como recordándonos lo absurdo de que esa manera de encontrar música, tan primitiva como insuperable, esté siendo tan olvidada desde el boom de internet.

Jägermusic

¿Y luego qué?

"Les ayudamos en función de las necesidades de cada grupo. Si alguno necesita camisetas les ayudamos a fabricarlas. Si necesitan máscaras para sus conciertos les ayudamos a fabricarlas. Si necesitan baquetas se las conseguimos. Cualquier cosa que a ellos les suponga un sobreesfuerzo económico pero nosotros sí podamos hacer, lo hacemos", cuenta Ramos. Y por encima de todo, ya que es el leitmotiv alrededor del cual gira todo en Jägermusic, el programa musical de Jägermeister, les ayudan a tener visibilidad. Y lo hacen de dos maneras distintas.

En primer lugar, dando apoyo a las salas que tienen programación propia y contratan artistas no muy conocidos pero con gran proyección. Ramos dice que "es ahí donde está la chicha de la música española emergente", y por eso además actúan como intermediarios -no son representantes- entre las salas y los grupos que apoyan. Y en segundo lugar, y aún más importante, con su colaboración pionera con los grandes festivales de nuestro país como el BBK, algo que llevan haciendo desde antes de que los festivales se volviesen una locura de marcas y patrocinios.

Jägermusic

Una colaboración que, además, ayuda tanto a los grupos como a los propios festivales. "Para grupos como D'Valentina, North State o Yawners, tocar en el BKK supone una oportunidad para llegar al gran público, foguearse en escenarios diferentes y tocar mucho, que es lo que necesita cualquier grupo para lanzar su carrera. Para los festivales, tener apoyo de Jägermusic supone poder tomar riesgos que no podrían tomar ellos mismos. Necesitan cabezas de cartel y gente que llene espacios. Igual ellos no pueden mirar a la tabla baja de los grupos emergentes y contratar un grupo de cumbia, pero quizá nosotros sí", dice Ramos con satisfacción.

Huella de Jägermusic

En palabras de Ramos, "la gran mayoría de grupos que hemos apoyado en los últimos años se han consolidado y ya no podrían tocar en un escenario de Jägermeister porque son demasiado grandes". El hecho de que quienes curran en Jägermusic vengan del mundo de la música, la amen tantísimo y se muevan por la escena, hace que acierten muchísimo y logren aportar algo real al panorama español. Como dice el propio responsable, "esa es la gracia de que una marca se involucre con la cultura: que sea capaz de aportar valor".

Jägermeister

De momento, ya han aportado muchísima frescura. Los escenarios Jägermusic de los festivales son sinónimo reconocido de descubrimiento. Nadie se acerca ahí buscando lo mainstream, sino estímulos nuevos. Aunque, eso sí, estímulos coherentes con cada festival. Ramos lo explica: "Cada ciudad y cada festival tienen su propia personalidad. Trabajamos con los organizadores y a veces son ellos incluso quienes eligen entre nuestro plantel". La idea es que todo el mundo esté contento. Grupos, festivales y, por supuesto, todos nosotros. Alguien tiene que enseñarnos la buena música que sonará el día de mañana.