Hombres Con Complejo De Príncipe Azul Pero Que No Llegan Ni A Pitufo

¿Para qué engañarnos? Una de las cosas que más excitación nos provoca es conocer a alguien nuevo. Sobre todo cuando entre ese alguien nuevo y tú existe esa chispa, química o atracción sexual que hace que cada vez que os miráis a los ojos deseéis arrancaros la ropa.

Y, cuando además de esa química, parece que hay conexión (cosas en común, visiones de la vida y expectativas similares), ya todo parece perfecto. Cualquiera diría que has encontrado a un tío por el que estarías dispuesta a dejar la soltería, pero claro, todo está ocurriendo demasiado deprisa, por lo que no puedes evitar estar recelosa.

Y haces bien, pues no sería la primera vez que te encuentras con uno de esos listos de turno que se las dan de galán pero que, con el tiempo, pasan a convertirse en un claro NEXT.

Y es que tengas la edad que tengas, y sea cual sea el tipo de tíos que te mole, el "vendemotos" siempre está ahí. Hombres que van de príncipe azul y no llegan ni a pitufo.

1. Suelen ser guapos e interesantes

Sí, aunque esto no se dé siempre, por lo general suelen poseer estas dos jodidas cualidades que hace que nos sintamos más atraídas hacia ellos. A veces no es que sea una belleza arrebatadora, sino más bien un ligero atractivo, que en combinación con el resto de sus cualidades de "vendemotos" hacen que se sientan como auténticos fuckers, y que nosotras perdamos la cabeza. Y son seres interesantes normalmente, ya sea por su profesión, por sus hobbies o por su maestría de empotramiento.


2. Tienen tanta labia como un psicoanalista argentino

Estos pitufillos tienen el don de saber embaucar mejor que nadie. Y para ello utilizan un tono meloso y asienten ante todas las cosas que haces, que dices que quieres hacer, que te gustan o que odias. Ellos asienten y niegan, la cuestión es darte la razón siempre, aunque en realidad, ni siquiera te están escuchando. Y son soñadores, te propondrán mil y un planes futuros. Y los sueños, sueños son.


3. Siempre tienen la pregunta y la respuesta perfecta

Por eso son tíos que siempre le caerían bien a tu madre, pero a los que tu padre desearía echar de casa a escopetazos. Siempre tienen una sonrisa en la cara y sus respuestas o preguntas hacen que te sientas como en una jodida película de Hollywood: "Qué guapo estás hoy", "Tú me haces guapo", etc.


4. Su verdadera intención es echarte un polvo y luego pasar de ti

Aunque jamás te lo dirán así de claro, sus intenciones más que cuestionables pueden entreverse en frases como: "Vamos a tomar una copa", en vez de un café, "Vamos a tomar algo en mi casa esta noche", pero rehúsan acompañarte hasta la academia de inglés... Es decir, que sus planes se reducen a cuando se pone el sol y las pasiones son más susceptibles de ser desatadas.


5. Cuando no te joden emocionalmente, te lo pasas bien con ellos

Pero normalmente no es el caso, ya que estos gañanes suelen jugar a dos, tres, o a todas las bandas que su inteligencia y capacidad logística les permitan.


Así que, por lo que más quieras, una vez que hayas reconocido una de estas señales en el chico con el que has salido tres veces pero que te está empezando a gustar, ¡¡¡HUYE!!!

A no ser que te vaya el drama. Si es así, quédate, que si te mola el riesgo, con ellos tu estabilidad emocional parecerá que esté subida en una montaña rusa día sí y día también.

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