“Trabajar en Hollywood No Tiene El Glamour Que Se Ve En Las Películas”

Si algo tiene Lucas Vidal son ganas de comerse el mundo, y eso queda claro en cuanto empiezas a hablar con él. Es rápido, despierto, curioso, siempre alerta, creciendo, aprendiendo. Y siempre recogiendo el fruto de su esfuerzo. Desde pequeño, su pasión por la música ha sido desbordante (dio su primera clase de solfeo con sólo tres años), y hoy puede presumir de ser el compositor de bandas sonoras más joven de todo Hollywood. Sí, como lees. Porque su carrera le ha llevado ya, con tan solo 31 años, a codearse con las más grandes estrellas del cine mundial.

Desde su estantería le miran dos estatuas de Goya, los dos premios que consiguió por Palmeras en la nieve y Nadie quiere la noche. Ha firmado la banda sonora de Fast & Furious 6, el trabajo que le granjeó el título de compositor más joven de la Meca del Cine, y ha dirigido conciertos en decenas de escenarios incluyendo el del Teatro Real de Madrid. Hablamos con él para repasar sus logros, sus experiencias, sus aspiraciones y para ver si se nos pega algo de su apabullante éxito.

Código Nuevo: Tu amor por las bandas sonoras comenzó cuando tenías solo cinco años. ¿Nos llevas hasta estas primeras anécdotas?

Lucas Vidal: La música siempre ha formado una parte importante de mi vida. Mi abuelo fundó en 1953 la discográfica Hispavox, y mis padres se han encargado de inculcarme el amor por la música casi desde la cuna. Cuando tenía cuatro años, jugaba al Lego mientras mi padre tocaba el piano. Él se paraba en mitad de su interpretación y me preguntaba cuáles eran las notas que estaba tocando. Desde pequeño, miraba películas desactivando el sonido para improvisar al piano y así dar emoción y carácter a las escenas, jugando a componer piezas que acompañasen a cada momento.

CN: ¿Cómo es el trabajo de componer una banda sonora para una película?

LV: Es un proceso maravilloso, un trabajo artístico de mucha colaboración. Se trata de impulsar la película y la historia que se cuenta. Empezamos con el criterio inicial del director y, sobre eso, vamos componiendo y adaptando cada nota a la historia para darle fuerza. Todo para que el resultado final sea una fusión de lo que hemos querido transmitir.

CN: ¿Cómo es trabajar en Hollywood? ¿Es cómo lo pintan en las mismas películas?

LV: Para mí, no tiene el glamour que se ve en las películas. Pasas muchas horas en el estudio, en ocasiones hasta 18 horas por día, o lo que sea necesario para hacer bien las cosas. Pero es cierto que lo mejor de Los Ángeles, lo que no encuentras en otros lugares, es que hay profesionales de gran talento que colaboran con total entrega. Uno puede encontrar, a dos manzanas de la oficina, a los mejores músicos, ingenieros y otros profesionales de diferentes disciplinas.

CN: ¿Cuál es tu banda sonora favorita?

LV: Sin duda, la de Cinema Paradiso, de Ennio Morricone.

CN: ¿Y tu compositor?

LV: Aquí tampoco tengo dudas: John Williams.

CN: ¿Con qué trabajo has disfrutado más?

LV: Intento hacer siempre cosas nuevas. Nuevos estilos de música y nuevos proyectos. En realidad, me gustan todos, porque todos me han permitido aprender y seguir creciendo.

CN: ¿Con quién te gustaría trabajar?

LV: Me encantaría trabajar con más artistas españoles. Tenemos una industria y unos profesionales estupendos. Tuve una experiencia extraordinaria con Pablo Alborán. Es un músico excepcional pero, incluso más importante que eso, es una magnífica persona con la que me divertí mucho. Este tipo de colaboraciones me resultan muy enriquecedoras.

CN: ¿Qué tiene trabajar en el cine que no encuentras en otras ocupaciones? ¿Qué fue lo que te atrapó?

LV: La importancia del papel que juega la música, con sus matices y su sutileza. Unas cuantas notas pueden cambiar completamente la escena o darle una cualidad diferente a su carácter.

CN: Ya tienes dos ‘Goyas’, el mayor premio del cine español. ¿Te ves con un Óscar en un tiempo?

LV: (Ríe) En realidad, no forma parte de mis proyectos. Disfruto con el proceso creativo. Pienso que no se trata de conseguir un premio, tampoco de ganar reconocimiento o dinero. Se trata de despertarse cada mañana y aprender al máximo, disfrutando además de estar rodeado por tanta gente extraordinaria.

CN: Has dirigido un concierto en el Teatro Real de Madrid, un homenaje a John Williams. ¿Qué se siente trabajando en un lugar tan emblemático?

LV: Fue un sueño hecho realidad. Cuando era niño, iba a un concierto por semana. ¡Incluso llegué a colarme en alguno! Por eso, dirigir la música de John Williams, y mucho más en el Teatro Real de Madrid, produce unas sensaciones increíbles. Su música es intrincada y compleja, aunque fácil de entender y muy emocionante. Al público le entusiasma.

CN: ¿En qué proyecto te gustaría trabajar?

LV: Me sentiría muy orgulloso si pudiera hacer una película de animación. Siento las películas de Disney muy cerca de mi corazón y me encantaría componer para una película de este tipo. Pienso que sería una experiencia maravillosa.

CN: Y ahora, ¿en qué estás trabajando?

LV: Acabo de terminar la música para los Juegos Olímpicos de Río para ESPN, un canal deportivo de televisión. Fue una experiencia increíble, ya que grabamos con una gran orquesta e incorporamos también muchos músicos de Brasil. En este momento, estoy trabajando en una canción con una extraordinaria cantante española, y me encantaría poder decirte quién es, pero... de momento, ¡me reservo la sorpresa!

CN: Si tuvieras que componer una, ¿cómo sería la banda sonora de los jóvenes españoles?

LV: Me encanta España. Incluso aunque oigamos mucha música comercial española, nuestras raíces se mantienen muy sólidas. Adoro el flamenco y pienso que la gente lo continúa escuchando. Sigo mucho a compositores como Alberto Iglesias, a quién considero un genio.  Si me preguntas por una banda sonora, por un estilo concreto, creo que preferiría ser muy ecléctico, lleno de fuerza, de energía, de ganas de hacer cosas, de crecer y de aprender. Como lo somos los jóvenes españoles.