Hollywood Se Está Cargando A Los Superhéroes Con Cada Nueva Película Que Saca

No es que no nos gusten los Batman, Wonder Woman y compañía, pero es que últimamente se está sacando tal basura que desvirtúa todo lo demás. Escuadrón Suicida es la gota que colma el vaso. Que oye, como idea no está mal, pero que en dos horas de película unos cuantos psicópatas se conviertan en hermanitas de la caridad soltando un par de frases tan lastimeras como cutres no se lo cree ni el más devoto creyente.

Pero vamos por partes, porque intentar vender como buena gente a una banda de absolutos maníacos es solo la punta del iceberg de la larga lista de cagadas que Hollywood ha cometido últimamente en lo que a pelis de superhéroes se refiere. Escuadrón Suicida es la última, la peor y en la que se han cometido todos los errores que se pueden cometer, pero el desastre se estaba viendo venir de hace tiempo.

Entendemos de la necesidad de innovar buscando enfoques alternativos y al César lo que es del César: con Deadpool casi la clavan en ese sentido. A partir de ahí veo cada peli con más miedo que la anterior porque intuyo que al acabar voy a añadir un nuevo personaje a la lista de odiados.

Los superhéroes molan porque transmiten valores morales. Justicia, lealtad, respeto. Sí, son todos muy tópicos, pero es algo necesario. Tú acabas de ver una peli de Superman (si es de las de Reeve mejor, aunque El hombre de acero se salva) y dices "joder, este tío sabe lo que hace, le seguiría a donde hiciese falta". En cambio ves Ant-Man y ¿qué? Lo único que te queda claro es que Scott Lang quiere mucho a su hija, como todo el mundo.

La moralidad de los superhéroes hoy en día está menos trabajada que las letras de reggaetón. La sensación que queda es que se dedican a ello no porque lo sientan, sino por una mezcla de obligación y de no tener nada mejor que hacer, y que si en vez de salvar el mundo se hubiesen ido a jugar a los bolos estarían igual de tranquilos. Con los villanos ocurre lo mismo, la mayoría parece que hayan tenido una rabieta en plan pre-adolescente y han decidido liarla para llamar la atención. No los ves y dices "hostia, menudo hijo de puta". Es más, a veces hasta te dan pena, y eso dice muy poco de un 'malo'. En general son personajes vacíos que no aportan nada, a gran parte de ellos los podrías quitar o cambiar y no pasaría nada.

Pero claro, es muy difícil transmitir algo si la trama no da para ello. ¿Dónde han quedado esas películas que te hacían pensar, que te creaban duda, que no eran previsibles? El caballero oscuro y Watchmen, (para mí) las dos últimas operas primas del género, tienen un guión currado hasta el punto de que los efectos especiales podrían estar hechos con Movie Maker que seguirían siendo buenas películas. Porque te hacen comerte el coco. En cambio viendo Escuadrón Suicida solo piensas en pegarte un tiro para dejar de sufrir porque esa historia no hay quien se la trague.

A David Ayer, el director y guionista (que escribió Training Day, así que falto de buenas ideas no está), le debieron decir desde la productora: "tú asegúrate de que podamos poner muchos efectos especiales, de hacer continuas gracietas y de que salgan los máximos planos del culo de Margot Robbie posibles, lo demás da igual porque a la gente le gustan las cosas sencillas".

Efectos espectaculares, humor forzado y una tía buena, el ABC de los guionistas de este tipo de producciones. Y lo que queda es una película visualmente muy atractiva pero cuya historia se coge con pinzas y con personajes que no transmiten absolutamente nada, al igual que ha pasado otras tantas veces en los últimos años y con especial mención a Batman vs Superman. Un tráiler espectacular, una buena campaña de marketing y todo el mundo viendo cómo la industria cinematográfica se carga poco a poco el género mientras los billetes siguen cayendo.