Guía De Planes Infalibles Para Vivir San Valentín

Si has clicado en este artículo significa que por lo menos no eres un hater absoluto de San Valentín. Esos odiosos en contra del amor habrán pensado "ya están aquí otra vez con los dichosos planecitos". Pero mira, no. Tanto si San Valentín te produce urticaria como si eres de los que corre al Corte Inglés para que su pareja no se la líe parda por no haberse acordado, esta es una guía de planes infalibles para dejarte boquiabierto.

Vamos, que después de leerlos pensarás  que por qué no se te habían ocurrido a ti antes. Y nos darás las gracias. Y nos querrás. Y nos pedirás que nos casemos contigo. Pero eso ya es otra historia de la que hablaremos más adelante. De momento, fuera bombones, fuera cenitas aburridas, fuera flores, y fuera mierdas típicas que empezamos. 

1. Dormir y lo que surja en la casita del árbol

Como lo de los hoteles y tal ya está un poco pasadete, el plan es irse a la aventura, en plan rústico y mochila puesta, escalar árboles, encontrar caminos y plantarse durmiendo en la cabañita del árbol. ¿Americanada? Sí, pero de las que molan de verdad.  Si quieres añadirle algo de adrenalina al tema, prohibiros el sexo durante una semana. Ya nos contaréis que tal la experiencia. ¡De nada!


2. Recrea un día de guiris

Súbete al bus turístico con una botella de cerveza e id pegando tragos mientras vais haciendo un photoshoot en el autobús. Seguro que hay muchos puntos de tu ciudad que a pesar de saber que existen nunca los has pisado. Ya que este año San Valentín cae domingo, aprovecha para dar una vuelta y ver tu ciudad como si fuera la primera vez. Abre los ojos, haz como si nunca hubieras estado allí, reíros, haced el imbécil parad a comer helado y ensuciaros las manos, la boca y lo que haga falta.


3. Volver a una tienda de discos

Joder, volver a la música. Al olor de las portadas de los vinilos, volver a recorrer los pasillos recordando a Los Smiths, a Bowie, a Scorpions, a los grandes. Pero volver y volver bien no significa llegar e irse. Aquí el juego está en lo siguiente: llegáis, os separáis y quedáis en treinta minutos en algún punto de la tienda. Cada uno de vosotros deberá llevar el regalo para el otro.


4. Día de persianas bajadas

Enciende velas y por alguna que otra luz tenue en toda la casa. El objetivo es que paséis tiempo juntos y perdáis la noción del tiempo entre sesiones de sexo desenfrenado, películas varias y comida para llevar. Es vital que os desconectéis del mundo así que ese día estarán prohibido los móviles y cualquier otra cosa que os haga tener contacto con el exterior. Podéis aprovechar y hacer juego a lo 9 semanas y media, experimentar con los sabores, con los olores y hacer el guarro. Ya pondréis lavadoras el día siguiente.


5. Ruta escondida por la ciudad

Quien algo quiere, imaginación le cuesta. ¿Y si haces una ruta por la ciudad y marcas a través de un juego los puntos donde tu pareja tiene que parar para que finalmente acabéis viendóos en algun lugar en concreto? Puedes hacerle llegar hasta una librería, dejarle una frase ahí que le dirija hasta otro punto e ir guiándola hasta donde tú le esperes. Por ejemplo, el sitio donde os conocisteis.

¿