Las fotos y la historia de este perro y este gato viajando juntos te van a enamorar

Cynthia Bennett y su novio querían adoptar un perro, un compañero de aventuras con quien ir a hacer excursiones y acurrucarse por las noches. Y después de muchos meses buscando, encontraron a Henry en un evento de adopciones en 2014. Un cachorro mezcla de Husky y Boxer de tres meses mucho más grande de lo habitual a quien adoraron nada más verle. Pero Cynthia y su pareja decidieron ampliar su familia un tiempo después. Notaron que Henry necesitaba un compañero peludo y Baloo llegó a sus vidas. Un pequeño gatito mezcla de siameses que se comportó desde el principio más como un perro que como un gato y que, pese a su diferencia de tamaño, adora a Henry y le encanta salir a explorar con él más. Los cuatro forman una familia perfecta y sus fotos lo dejan todavía más claro.

Bennett contaba en una entrevista para la web The Dodo, que cuando vieron a Henry entre el resto de perros en adopción, la conexión fue instantánea. "Simplemente se acurrucó en mi regazo y se puso de bruces y giró su cabeza sobre mi brazo", explica su ahora amiga inseparable. "Y a partir de entonces, decidí que volvería a casa con nosotros", añade.

Cynthia y su pareja son amantes de la naturaleza y salen cada fin de semana a las montañas. Desde el primer momento Henry encajó totalmente con ellos y le entusiasma salir a explorar. "Creo que solo lo teníamos desde hacía tres días cuando lo llevamos a nuestra primera caminata, que fue a Garden of the Gods en Colorado Springs", explica Bennett a la web, y dice que a menudo les da más de un susto porque Henry no tiene ningún miedo de llegar hasta donde sea para encontrar las mejores vistas. "Encontró la roca más empinada y alta alrededor, y corrió hasta la parte superior para mirar por encima del borde", dice Cynthia.

Baloo adora a Henry y ya se han hecho inseparables. "Si toco la correa de Henry, [Baloo] comenzará a gritar en la puerta", explica Cynthia, quien a menudo recibe muchas preguntas sobre cómo consiguieron acostumbrar a Baloo a Henry y a salir de excursión. Bennett explica que, sencillamente, es algo que va con su personalidad. "Definitivamente no es el tipo de gato que podamos dejar en casa e irnos el fin de semana", dijo para The Dodo. "Creo que él piensa que es más un perro que nada", añadió.

Una preciosa historia de una familia basada en el amor que demuestra que no importan las razas ni las especies.