La explicación a los títulos míticos de película que nunca entendiste

Tantas horas debatiendo con amigos sobre esa peli que te obsesiona y tú sin entender por qué se llama así. Hagamos las cosas bien: para ir de cinéfilo redomado, sigue leyendo y luego pregúntale al resto: "a que no sabes de dónde viene el título de...?"

Trainspotting

Esta película de Danny Boyle se estrenó en 1996 con el título que la novela de Irvine Welsh en la que se basa. En seguida se convirtió en una cinta de culto por la polémica que creó. El monólogo inicial de Renton ("elige tu vida...") está colgado en forma de póster en la habitación de cualquier estudiante de cine que se precie.

Y con tanta droga en pantalla, poca gente se ha planteado a qué viene ese título y qué tiene que ver con estos yonkis. El término trainspotting es como se denomina el hobby de ver pasar trenes y fijarse en su numeración (sí, los británicos le han dado un nombre a eso), pero su uso se ha extendido a cualquier afición casi obsesiva por algo que puede parecer absurdo para quien no lo comparte. Como dice Renton, "quién necesita razones cuando tiene heroína?"

En el libro hay una escena en una estación de tren en la que se menciona este hobby, pero en la película, además de alguna toma al principio, solamente hay un momento concreto en el que vemos trenes (en el papel pintado de las paredes de la habitación de Renton). Al final, con el éxito de la película se acabó usando la palabra en el inglés de la calle para hacer referencia a pincharse heroína.

Pulp Fiction

Es la cinta que consagra a Tarantino con el baile de Mia Wallace y Vincent Vega, Jules Winnfield recitando a Ezequiel 25:17, al Señor Lobo, o el cuarto de libra con queso. Todo es épico en Pulp Fiction.

Las conocidas como pulp fiction eran un tipo de novelas de consumo popular de principios del siglo pasado. Tenían una encuadernación barata, de tapa blanda y colores chillones que se te quedaban pegados en los dedos de lo mala que era la tinta. Eran relatos de ficción sobre historias de horror, erotismo, suspense y violencia. Le vienen como anillo al dedo al argumento de esta película en concreto y al cine de Tarantino en general, solo que él convierte este tipo de historias en obras de arte.

Con esta maravilla cinematográfica, Tarantino ponía sobre la mesa sus cartas después de ofrecerle al mundo la también brillante Reservoir Dogs. Era 1994, y la cultura pop no volvería a ser igual después de ver la sangre y sentirte casi salpicado por ella en el cine de Tarantino. Además su banda sonora es para chuparse los dedos. Quentin es un buen freak en todos los sentidos, y por eso igual te hace una interpretación libre de Akira Kurosawa que te crea un plano nuevo nunca visto antes: un contrapicado aberrante desde dentro del maletero que le caracteriza.

El Silencio de los Corderos

 The Silence of the Lambs es el thriller por excelencia de la década de los ’90, y entre sus cinco Oscars ganó el de mejor guión adaptado. La historia del doctor Hannibal Lecter se contó antes en una novela de 1988 con el mismo título.

Durante una investigación, Clarice Sterling quiere obtener información del Dr. Hannibal sobre un asesino en serie que anda suelto. Pero el doctor Lecter solamente va a dársela si ella le cuenta a cambio algo personal. Ella le acaba relatando que soñaba con el sonido de los corderos chillando al ser sacrificados, debido a un episodio de su infancia. Cuando hay silencio, es porque han muerto. Si has visto la película y la escena de la jaula del final, entonces sabes a qué se refiere Lecter cuando le pregunta a Clarice si los corderos han dejado de chillar.

En Argentina se tradujo el título como “El silencio de los inocentes” porque en referencias bíblicas los corderos se asocian simbólicamente con la inocencia.

Whiplash

Cómo hemos odiado a J.K. Simmons en el papel de Terence Fletcher viendo esta película, ¿verdad? A él le valió el Oscar en 2014. El título no se tradujo en su versión en español (por suerte, ya que algunas traducciones españolas destrozan conceptos). La palabra whiplash en inglés significa “latigazo”, y se usa también para referirse al chasquido asociado a éste y las ondas que reverberan en el aire.

Sabiendo esto podemos pensar que latigazos es lo único que le falta a Simmons por darle al pobre Andrew Neiman (Miles Teller) cuando no es capaz de mantener el tempo perfecto de un batería de la élite del jazz en un double time swing. Y es que Andrew sufre en la cinta como si lo castigasen a latigazos. Pero en realidad “Whiplash” es el título de un tema del gran saxofonista Hank Levy . Esta pieza es precisamente el leitmotiv de la banda sonora, aunque la cinta se centra en el trabajo de un batería de jazz.

A Clockwork Orange (La naranja mecánica)

La ultraviolencia llega como género cinematográfico de la mano de esta adaptación literaria homónima de Kubrick en 1971. Hace casi medio siglo que el mundo conoció a Alex y a sus colegas en pantalla, y la historia no ha perdido ni un ápice de vigencia en este tiempo.

Al escritor Anthony Burgess le llamó la atención una expresión que oyó tomando unas pintas en un pub londinense: "queer as a clockwork orange", algo así como "tan raro como una naranja con mecanismo de relojería". Cuando le vino la inspiración de esta historia distópica y empezó a escribirla, tuvo claro el título, pero no solo porque la violencia gratuita y sin sentido puede resultar tan ajena como una fruta autómata, sino por algo más profundo.

Burgess dijo que lo importante de la historia es la libertad de elección moral, porque Alex elige la violencia como modo de vida. Si el hombre no elige individualmente ser bueno o malo y solo lo hace por un lavado de cerebro científico, tiene la "apariencia de un organismo bonito con jugo y color, pero en realidad es un juguete mecánico manipulado por Dios, el demonio o el Estado todopoderoso". Controvertida postura la de Burgess, sin duda.

The Effect of Gamma Rays on Man-in-the-moon Marigolds (El efecto de los rayos gamma sobre las margaritas)

Terminamos con esta rareza de culto que es una de las pocas películas en las que Paul Newman se quedó detrás de las cámaras como maestro de ceremonias. Precisamente la protagonista a la que dirigía era su esposa, Joanne Woodward, sobre la que recae la responsabilidad de mantener el tono intimista e incómodo del film. Interpreta a Beatrice, una madre desequilibrada, deprimente, depresiva, que cuida de sus dos hijas: Ruth, una chica epiléptica con despuntes de bipolaridad; y Mathilda, una estudiante aplicada y ejemplar, y el único punto de cordura de su caótica familia.

La cinta es de nuevo una adaptación literaria, de una obra de teatro que le valió el Pulitzer a su autor, Paul Zindel. El título se refiere a un experimento de ciencias que Mathilda (interpretada por Nell Potts, la hija de Woodward y Newman) presenta en clase. Es una metáfora sobre las mutaciones de la naturaleza en función de la incidencia de los agentes externos, y de los cambios en los humanos en función de la presión que la sociedad ejerce sobre nosotros. Interesante, ¿eh?