La explicación de la terrorífica parálisis del sueño más allá de la ciencia

Estás dormido pero sigues consciente. Quieres moverte pero no puedes hacer que tus músculos reaccionen a tus órdenes. Sientes que algo maligno te acecha, te oprime el pecho y el pánico se apodera de ti. Tu corazón late a mil por hora pero no puedes gritar, no puedes correr y, lo peor de todo, no puedes despertar. Es la descripción arquetípica de la llamada ‘parálisis del sueño’ que, pese a resultar terrorífica e incluir alucinaciones auditivas e incluso visuales en muchos casos, parece tener una clara explicación científica. En un reportaje anterior en Código Nuevo ya explicamos que, según la ciencia, este fenómeno no es más que una consecuencia de la fase REM del sueño (Rapid Eye Movement).

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La explicación ofrecida por el neuropsicólogo clínico, Paul Broks, era de lo más lógica y racional: el cerebro inhibe el movimiento de la mayoría de nuestros músculos para evitar que representemos los sueños y nos podamos hacer daño. Por eso, la parálisis del sueño se forma en los casos en los que la persona ha alcanzado esta fase, la más profunda del sueño, demasiado deprisa. Sin embargo, esta explicación no convence a los millones de personas de todo el mundo que aseguran haber sentido una presencia casi diabólica y mucho menos a aquellos que afirman ser víctimas de una especie de entidad vampírica que les parasita. Por eso, muchas personas que sufren o han sufrido este fenómeno han decidido pasar de la ciencia y buscar ayuda en el esoterismo.

Indagando en distintos grupos de Facebook, nos encontramos con Verónica Storm. Esta psicoastróloga, terapeuta y licenciada en Derecho de Cantabria dedica su tiempo a ayudar a aquellas personas que no han encontrado respuesta en la medicina tradicional a sus misteriosas parálisis del sueño o, como suele decirse en estos círculos, a los ‘visitantes de dormitorio’. Según nos cuenta, su relación con este fenómeno comenzó en su infancia. “Crecí en una familia con muchos problemas y discusiones continuas. Un día, cuando tenía unos cuatro años, había una fuerte discusión familiar en casa cuando vi aparecer una especie de sombra o silueta de más o menos un metro y medio, brazos, piernas y ojos rojos”, me explica por teléfono dejándome claro que, desde entonces, es capaz de percibir este tipo de entidades a nuestro alrededor.

“Estas cosas no tienen nada que ver con las religiones ni nada de eso. Cuando discutimos o tenemos sensaciones negativas los humanos desprendemos unas energías que atraen a estas entidades que se alimentan de ellas. Son parásitos”, añade con una seguridad que sorprende (y acojona) al que no está acostumbrado a este tipo de temas.  Según ella, debido a esta capacidad de ver entidades y a la incomodidad que les suponía su especial sensibilidad (clarividencia), comenzó en su vida “una auténtica odisea de ataques nocturnos”. “No quiero decir que a todas las personas a las que visitan estos seres sea por el mismo motivo, pero en mi caso sí. Las personas sensibles somos una amenaza para ellos”, cuenta.

Durante años, Verónica ha sufrido visitas en sus sueños de infinidad de entidades tanto positivas como negativas. “Hubo periodos en las que me venían todos los días y otros en los que venían semana sí y semana no. Pero podría decir que mi experiencia ha sido continua casi todas las noches de mi vida”, dice matizando que “suele suceder cuando tu cerebro empieza a trasmitir en la frecuencia alfa”, que es precisamente la que emites al cerrar los ojos y comenzar a relajarte, aunque, dependiendo del nivel de sensibilidad hay personas que incluso pueden experimentarlas cuando están despiertas.

Siguiendo con su explicación, esta frecuencia cerebral (alfa) permitiría a las entidades sintonizar con tu subconsciente/inconsciente y "vampirizarte". Sin embargo hay que ser cauto con este tipo de informaciones y cada uno debe darles la credibilidad que crea conveniente teniendo en cuenta que la ciencia no las avala. Pero es verdad que tampoco tiene explicación para las experiencias de Verónica, especialmente para las más terroríficas.

“Una noche estaba quedándome dormida y sentí un zumbido bestial que me traspasó de sien a sien como si me crujiera la cabeza. De repente, noté como si un yunque me cayese encima. Esa presión me impedía moverme e incluso hablar. Estaba completamente anulada. Fue entonces cuando se manifestaron delante de mi cama. Eran de muchas formas y me enviaban sensaciones que me invadían de pánico. Ellos siempre saben lo que más miedo te da”, relata.

Llegados a este punto, lo que nos cuenta recuerda enormemente a la manera de actuar del payaso Pennywise de la película It. Al igual que el personaje de Andy Muschietti, cuya historia de terror le ha permitido recaudar 650 millones de dólares en todo el mundo, estas entidades provenientes de otros planos supuestamente se estarían alimentando del miedo y sensaciones negativas que 'cultivan’ en nosotros y la ‘parálisis del sueño’ vendría a ser el momento previo a la visita de la entidad que viene a ‘recoger’ tu miedo (o alimentarse), por así decirlo.

Entonces, la pregunta obligatoria es: en caso de ser ciertos, ¿qué podríamos hacer para defendernos de estos ataques? Pues bien, Verónica explica que lo primero es tener claro que lo que a uno le ocurre podría estar más allá del alcance de la medicina tradicional aunque, como es lógico, lo primero es acudir a un especialista. “A mí me han llegado muchas personas que, después de dar muchas vueltas y visitar médicos, no han encontrado la raíz del problema. Ahí es cuando yo les ayudo”, dice.

Aunque, el origen de estas experiencias variará según la persona afectada, Verónica cree que existen unas reglas que cualquiera puede aplicar durante una de estas ‘visitas’ o ‘parálisis del sueño’ y que ayudan a mitigar la horrible experiencia: “Lo primero que recomendaría sería intentar responder con amor cada vez que intenten infundirte miedo, pero como seguramente estarás en un estado de pánico, lo mejor que puedes hacer es intentar utilizar el sentido del humor”.

“Parecerá una tontería, pero tanto el humor como el amor generan energías muy poderosas (porque elevan tu vibración) y ridiculizarlos en mi cabeza poniéndoles un bigote de mexicano o un sonajero me ayudaba a combatirlos. Al parodiarlos abandonas la baja frecuencia del miedo y entonces no pueden alcanzarte”, concluye Verónica que en todo momento comprende que la inmensa mayoría de las personas no creerán ni una palabra de lo que cuenta, aunque confía que aquellos que lo han vivido sabrán que no miente.

Sea como sea. Tenga razón la ciencia o la explicación paranormal, todo conocimiento suma y quizás el consejo de intentar mantener la calma y pensar en cosas divertidas pueda servir de ayuda a quienes tengan pánico de irse a dormir. Tal vez algún día, no demasiado lejano, la ciencia pueda ofrecer una explicación a todo lo que explica Verónica y, de paso, pueda solucionarlo. Mientras tanto, lo mejor será seguir confiando en la medicina y escuchar los consejos de quienes lo han padecido antes que tú. Al menos ahora ya lo sabes, se puede comprender, tratar y solucionar.