Existen Pequeñas Criaturas Que Sobreviven A Temperaturas Extremas Sin Agua Ni Comida

Siempre nos habían dicho que los humanos hemos desarrollado tal nuestra supervivencia, que hemos superado a cualquier otra especie. Pero ni de lejos. Los tardígrados son uno de los animales más increíbles del planeta (y de fuera de él), y nos dan mil vueltas. También son conocidos como 'osos de agua' u 'ositos de agua', porque la forma en que caminan lentamente sobre sus cuatro pares de patas recuerda a la de los osos. Sin embargo, los osos tampoco tienen nada que hacer en cuanto a supervivencia al lado de estos maravillosos seres.

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Los más grandes de estos microorganismos llegan a medir medio milímetro y pueden apreciarse a simple vista, pero por lo general hace falta un microscopio para observarlos. Tienen forma cilíndrica y un cuerpo hecho a base de pequeños anillos. De cada de esos aros salen las patitas, que acaban en unas pequeñas garras o ventosas para poder sujetarse a las superficies. En un extremo del cuerpo, tienen la boca con la que succionan agua y células vegetales.

Una de las principales características de los tardígrados es que pueden vivir en absolutamente cualquier entorno. Lo habitual es encontrarlos en jardines o zonas boscosas viviendo en el musgo y los líquenes porque se alimentan succionando el agua de las plantas, pero se han llegado a encontrar en absolutamente todas las regiones del mundo, desde el fondo del océano a lo alto del Himalaya, pasando por el desierto. Son capaces de sobrevivir en cada centímetro cúbico del planeta y eso despertó la curiosidad de los científicos: estaba claro que los tardígrados se adaptaban a su medio, sin importar lo adverso que fuera, pero ¿cuál era el límite? ¿Cuál es su punto flaco?

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Con experimentos que, bien pensado pueden resultar bastante crueles, se descubrió que estas criaturas aguantan temperaturas de -200 grados centígrados y de más de 150. Vamos, que podrían sobrevivir a cualquier desastre medioambiental. Soportan también la radiación (hasta 100 veces más que cualquier otro ser vivo de la tierra), así que han dejado muy atrás a la capacidad de supervivencia de las cucarachas.

Y, te preguntarás, si sobreviven succionando agua, ¿cómo pueden sobrevivir en el desierto, donde es tan escasa? Resulta que estos animalitos tienen, de nuevo, otro as en la manga. Su método de supervivencia consiste en cristalizarse: se desecan a sí mismos y entran en una especie de hibernación que dura hasta que vuelva a haber agua. Se sabe que pueden pasar en ese estado de cristalización hasta diez años y luego despertar de nuevo.

Si no estás suficientemente impresionado, te diré que todavía hay más. En 2007 se envió una sonda al espacio y se colocó en ella un grupo de tardígrados. Cuando la sonda volvió, se descubrió que no sólo habían aguantado las condiciones del espacio exterior, sino que se habían reproducido.

Así que una cosa está clara. Los seres humanos somos los que hemos inventado la filosofía, el arte y la ciencia. Hemos logrado retrasar el momento de nuestra propia muerte gracias a la medicina. Cada día sabemos más cosas de cómo funciona el mundo gracias a la investigación y nuestra propia curiosidad. Llegará un día, seguramente, en que lleguemos a colonizar otros planetas. Pero serán los tardígrados los que, seguro, podrán sobrevivir en ellos.