Esta forma de entrenar es mucho más inteligente que machacarse levantando pesas en el gimnasio

Si algún día pasas por un parque y ves un montón de peña reptando por el suelo como lagartos, o colgando de los árboles como los monos, no te preocupes. No te has vuelto loco/a ni te has teletransportado al Planeta de los Simios. Es la consecuencia directa del éxito del método de entrenamiento de Ido Portal. Este israelí de casi 40 tacos, aparte de tener instalada la tableta de Nestlé en el abdomen, ha creado una nueva forma de hacer ejercicio a través de lo que él llama simplemente 'movimiento' del cuerpo.

En los clásicos ejercicios que se hacen en el gimnasio, se suele pretender ir de un punto A a un punto B con o sin un peso, pero la filosofía de Ido busca explorar todos los complejos movimientos que hay entre esos dos puntos. De manera que en lugar de simplemente levantar una pesa, Portal trabaja con todo su cuerpo reptando, manteniendo el equilibrio, saltando, haciendo piruetas, etc. Todo ello combinando las principales técnicas presentes en disciplinas como la calistenia, gimnasia, capoeira, kung-fú o las artes circenses.

"Después de investigar por todo el mundo no conseguí encontrar una sola persona que pudiese llamarse un maestro del movimiento”, resume Ido en la extensa biografía de su página web. Una declaración de intenciones avalada por los más de 15 años que pasó viajando para formarse en las más diversas disciplinas de la mano de sus principales maestros. De hecho, a pesar de que el origen de Ido está claramente basado en la capoeira, el arte marcial afro-brasileño, sus entrenamientos incorporan técnicas de los cinco continentes incluido el yoga, al que otorga gran importancia.

“Los bailarines profesionales, yoguis, atletas, artistas de circo o luchadores son especialistas, pero el ser humano es un generalista. Muchos no lo saben pero somos los animales que mejor se mueven del planeta”, subraya Ido. En su página, se detalla meticulosamente el método y los principios que te permitirán convertirte en un aspirante a crack del movimiento a través de los pasos incluidos en sus abarrotados workshops de formación en los que no faltan desde estrellas de Hollywood a profesionales de las Artes Marciales Mixtas (MMA).

Con total probabilidad, la estrella del Ultimate Fighting Championship(UFC), Conor McGregor ha sido la celebridad que más publicidad aportó a los entrenamientos del israelí. Un detalle que explicaría por qué sus followers se están multiplicando alrededor del mundo. Por cierto, Ido calificó al irlandés como un “cinturón blanco del movimiento” a pesar de que el luchador es conocido por su repertorio de tácticas que incluyen, como no, la postura del macacoantes de iniciar el combate. Una reminiscencia del ‘animal flow’ o rutinas en cuadrupedia usadas por Portal.

Para que te hagas una ligera idea de lo elitista que puede ser la disciplina, disfrutar de una semana bajo las instrucciones de Ido Portal te costará la friolera de 1.500 euros y tendrás que compartirlo con otros 80 alumnos más. De hecho, Ido está tan solicitado que gran parte de su entrenamiento está coordinado por su equipo de colaboradores. Básicamente, si dices que has entrenado mano a mano con Ido te convertirás en una especie de semidiós en el submundo del movimiento.

Algo así ocurre con Carlos M. Cátedra, uno de los impulsores del Barcelona Movement Collective, la respuesta ibérica a la movida del movimiento. Este barcelonés de 34 años tuvo el privilegio de entrenar en uno de los seminarios organizados en Copenhage. Una experiencia que, en sus propias palabras, le cambió la vida. “Ido no vende solamente un método de entrenamiento sino que te ofrece un camino para vivir tu vida a otro nivel”, explica.

Went to sleep early and got the gains of the gods! Yeah! Full ROM freestanding HSPU negatives! • #barcelonamovementcollective #waytogo

Um vídeo publicado por Carlos M. Catedra ‍♂️‍♂️ (@carlosmc23) em

El canal particular de Instagram es la mejor tarjeta de presentación de Carlos. En sus vídeos haciendo el pino, realizando planchas en las anillas o consiguiendo posturas imposibles cargando peso, se ve el trabajo duro por detrás de una filosofía que a más de un profano pueden parecerle palabras vacías. “Todo el mundo quiere estar fuerte lo que, en esencia, significa moverse en cualquier situación o circunstancia y salir airoso sin lesionarse”, asegura.

En esta línea, Carlos argumenta que una persona que entrene bodybuilding, por ejemplo, “puede tener unos músculos fuertes y seguir siendo débil” ya que “no ha realizado un trabajo articular previo sobre sus ligamentos, tendones y cartílagos y podría acabar rompiéndose”. Eso explicaría por qué las consultas de los fisioterapeutas están repletas de crossfitters, powerlifters o runners que “se han pasado con la intensidad sin entrenar los tejidos blandos del cuerpo”.

“En la naturaleza no existe la línea recta, por lo tanto es absurdo que levantemos las pesas de punto A a punto B. Jamás lo vas a aplicar en la vida real porque no existen esos patrones perfectamente definidos”, resume. De ahí que todo ejercicio que requiera patrones multiarticulares como saltar, trepar, reptar o escalar pueden ser la clave para “ser fuertes en lugar de estar fuertes”. La estética del movimiento sobre la estética del cuerpo como norma.

A juzgar por el físico de ambos (Ido y Carlos) las dos cosas están estrecha e íntimamente ligadas. No es casualidad que personas de todo el mundo estén dispuestas a gastar sus vacaciones y su dinero en aprender la doctrina del movimiento. Por eso mismo, es fácil imaginar que en cuestión de un par de años (puede que menos) los parques de nuestras ciudades se peten de ‘cuerpos Danone’ reptando por el césped. Molaría verlo.