El documental sobre el caníbal japonés Issei Sagawa que te arrepentirás de ver

Sagawa asesinó de un disparo por la espalda a una estudiante holandesa para más tarde despedazarla y comerse parte de su cuerpo

El 13 de junio de 1981, la policía parisina encontraba cerca del lago del Bois de Boulogne dos maletas que escondían el cuerpo descuartizado de Renée Hartevelt, una estudiante holandesa de 25 años. Nadie podía imaginar entonces que su asesino, a la postre identificado como Issei Sagawa, otro estudiante japonés, lo había hecho con el objetivo de comerse a la víctima. No obstante, la policía encontraría poco después su nevera petada de paquetes de carne humana. Una historia de canibalismo que conmocionó al mundo y que ha sido ahora trasladada al cine por Verena Paravel y Lucien Castaing-Taylor, según informa El Periódico.

La película, titulada Caniba, ha sido emitida ya en los festivales de Venecia, Sitges y Toronto, pero será en Francia donde el público pueda verla por primera vez a partir del próximo jueves. Un documental que, en palabras de la distribuidora, utiliza el mácabro relato de Issei Sagawa para "reflexionar sobre el significado desconcertante del deseo caníbal en la historia y en la cultura humana". Y para hacerlo, los creadores de la cinta, antropológos además de cineastas, no dudaron en desplazarse hasta Japón durante varios meses para entrevistar al famoso asesino de Renée Hartevelt, conocido como el "ogro japonés".

Un asesino que, por otro lado, nunca fue condenado. Sagawa fue absuelto después de que los psicólogos y psiquiatras le diagnosticaran como enfermo mental. Pasó varios años en un centro psiquiátrico y retomó la libertad el 12 de agosto de 1986. Desde entonces, el psicópata se ha dedicado a contar su crimen con orgullo en todo tipo de programas televisivos y en hasta una veintena de libros. El caníbal japonés jamás negó sus actos: "Comer a esta joven era un acto de amor. Quería sentir dentro de mí la existencia de una persona a la que quiero", confesaba justo después de ser arrestado por la policía francesa.

Ahora el documental Caniba nos muestra un nuevo enfoque de aquel escalofriante episodio. No obstante, la productora de la película lamenta que el Centro Nacional de Cine (CNC) haya decidido clasificarla como película limitada para mayores de 18 años ya que, según dicen sus portavoces, "la censura de la obra" impide su "acceso al público". Sea como sea, los franceses ya pueden profundizar en uno de los crímenes más mediáticos y turbadores del último siglo. El resto de europeos tendremos que esperar para ponernos frente a él e intentar entender, mínimamente, la oscura mente que los ejecutó.