Descubrimos por qué la comida hawaiana arrasa por donde pasa

¿Te imaginas fusionar Japón, Hawai y Latinoamérica en maravillosos platos sanos y rápidos? A ti y a mí seguramente no, pero a ellos sí. Daniel, Marcel y Roberto son unos surferos californianos y amigos de la infancia que, además de exhibir melena en las playas de Hawaii, se trajeron la joya de la gastronomía de las islas, el 'poke’, de vuelta a su nueva casa, es decir, a Barcelona. Poke significa ‘trozo’ o ‘sección’ en hawaiano, por cómo troceaban su producto los pescadores que lo inventaron y, aunque hace tiempo que habíamos oído a hablar muy bien sobre él, ahora lo corroboramos: este plato no es cualquier cosa y vale la pena probarlo.

En The Hip Fish, el pequeño paraíso de comida hawaiana de fusión que estos genios han instalado en el barrio de Gracia de Barcelona, casi lloramos de alegría a la hora elegir entre las infinitas combinaciones de ingredientes frescos y apetecibles. La cosa es que, aunque en el último año se han abierto varios poke shops en Barcelona y sobre todo Madrid, no todos ofrecen calidad e, incluso, en algunos locales le echan cuatro trocitos de salmón encima de un pegote de arroz y se cuelgan una medalla. Pero estos tres amigos son unos apasionados de la cocina y de la gente, y eso se nota en el resultado y en el éxito que han cosechado.

Pero, vayamos por partes. Para empezar os diré que en THF tienen dos platos estrella: el poke bowl y los ’sushi burritos' (lees bien). Y que, como buenos flexi-veggies, tuvimos un primer flechazo instantáneo con el primero de ellos. Esta ensalada de origen hawaiano, que lleva pescado crudo marinado (o tofu para los vegetarianos estrictos) y tiene como base arroz, quinoa o brotes verdes. A partir de ahí, no hay límite en la variedad de toppings que le puedes enchufarNosotros lo pedimos de salmón con edamame, algas, kale y salsa de soja cítrica. Nos flipó la combinación de sabores, que maridamos con un refresco de gengibre natural. Respira: también tienen birra (toda la que quieras).

Cuando ya teníamos el paladar lleno de caricias, hizo su aparición estelar el plato más esperado: el 'sushi burrito' o ‘sushirrito’ como algunos prefieren llamarlo en los States. A esta creación de clara influencia japonesa hay que tomarla muy en serio, por ‘enrollada’ que sea. Se trata de la fusión perfecta entre la gastronomía del pacífico con la forma del burrito mexicano que tanto se consume en California y que, básicamente, es un wrap de alga y arroz que te comes a bocados y te da en la cara con todo el sabor fresco del pacífico (lo comimos de atún) y condimentos de origen variado, desde aguacate hasta mango pasando por pepino y huevas de salmón.

Hace menos de diez años, estos platos se empezaron a poner de moda en Silicon Valley, por lo sanos, sabrosos y rápidos de preparar que son. Y ya sabemos que lo que triunfa en EEUU salta al resto del mundo en un abrir y cerrar de ojos. Pero la llegada de este restaurante no viene prefabricada como los chips del Mac o de tu iPhone. En THP sobra el postureo innecesario, el local tiene ese equilibrio entre ser trendy y ser tu bar de debajo de casa, donde comes de puta madre y en el que además de que tratarte bien, te dejan lleno. Es perfecto para ‘ir a comer algo’ o pillártelo para llevar (les triunfa el servicio a domicilio), pero es lo más alejado al típico fast food en cuanto a la calidad.

Por si fuera poco, notarás hasta en la última de papila gustativa de tu lengua que todos sus productos se preparan allí, el pescado es fresco, y van cambiando algunos ingredientes como las chips (de raíz de loto, de pasta de Wonton, etc…) según innovan o descubren. ¿El resultado? Salimos con el estómago y el paladar enamorados de Hawaii, de Japón y de México. ¿Veredicto del restaurante? Un logro: puede reunir al colega que va con prisa, al sibarita, al de "no me quiero quedar con hambre" y al que solo quiere comida healthy, y dejarlos a todos con una sonrisa en la cara. Casi nada.