Los deportes más raros del mundo (I): el buzkashi

Navegando por Internet para pasar el rato -cosa que para mí es como un deporte- di el otro día con un artículo en el que aparecían varias prácticas deportivas que no conocía, y como buen enfermo empecé a investigar. El resultado es que me sumergí en un mundo bastante peculiar y que poco a poco iré compartiendo con vosotros, porque el conocimiento es poder, y saber esto tal vez os salve la vida algún día. El primer deporte del que os hablaré es el Buzkashi.

Es un deporte ecuestre muy popular en Asia central -en Afganistán se considera deporte nacional, aunque se cree que su origen está en Uzbekistán- que se practica en un campo de aproximadamente dos kilómetros, en un extremo del cual hay un objeto. El objetivo es coger el objeto, llegar al otro extremo, y volver. A priori un deporte a caballo, fácil, bonito. A ver si piensas lo mismo después de conocer el funcionamiento.

Los capitanes de cada equipo -que no tienen un número definido de jugadores- se saludan con un fusil Kalashnikov al hombro y acompañados de guardaespaldas. Y diréis: "creando mal rollo así de inicio". Pues sí, pero cada uno se presenta como quiere. Ayuda al clima de tensión la ausencia de árbitro y reglas -que  yo les entiendo, a ver quién tiene valor de pitar una falta después de ver los juguetes que llevan-. Pero tranquilos, hay una norma no escrita que dice que durante el partido no puedes disparar al rival. Los equipos no se diferencian por ningún tipo de vestimenta. Si algún día lo practicas, simplemente no le pegues a alguien que conozcas.

Otro detalle inquietante es que el objeto que hay que trasladar es una cabra sin cabeza ni extremidades. ¿Que podían coger una pelota? Sí, pero eso es demasiado mainstream. Como no hay reglas os podéis imaginar que la lucha por la posesión del boz -así llaman a la cabra- puede llegar a ser bastante sangrienta. ¿Cuánto dura esta locura? Eso es lo mejor, ¡no hay límite de tiempo ni puntuación! Normalmente, los partidos empiezan entre las 10 y las 11 de la mañana y se acaban cuando se pone el sol, pero se han dado casos de encuentros que han durado una semana.

Lo lógico viendo el tiempo y el riesgo que implica es pensar que los premios serán la bomba, en plan dominar el pueblo. Nada más lejos de realidad. Los ganadores suelen llevarse a casa alfombras, tazas y otros enseres. Eh, que hay alfombras muy bonitas, pero a mí personalmente se me hace poco. Aunque, como en todo deporte, lo importantes es divertirse, ¿no?

Crédito de la imagen: foreignpolicy.com