Todo Lo Que Debes Saber En La Vida Te Lo Dice Tu Abuela Cuando Vas A Comer

Las abuelas son sabias y ya está. Poco más hay que añadir a esta frase. Da igual que no compartáis gustos musicales (o sí), que tu cuarto esté hecho una leonera, que no entienda por qué estuviste todo el 2005 llevando pantalones rotos sin dejar que te los cosiera o que no esté de acuerdo en que salgas a la calle con esos pelos. Porque cuando no te estás dando cuenta, te está soltando, camuflado con comida, lo único que necesitas saber en la vida.

1. ¿ Tienes hambre?

Si dices que no, te cae el sermón. Que por qué no comes, que qué te pasa, que si estás haciendo dieta, que hay que comer y dejarse de tonterías... Y si dices que sí, la ha has cagado también porque no querrás volver a comer en una semana. Porque tu abuela quiere que tengas hambre, hambre de muchas cosas. Que te comas el guiso pero también el mundo. Que repitas aunque no quieras y salga el mundo por Antequera. Que devores y que lo hagas hasta reventar pero que nunca, nunca, te quedes con hambre de nada.

[embed]https://vine.co/v/eHXqKAPmUvO[/embed]


2. Mastica como una persona

Tu abuela no quiere que te atragantes, obviamente, pero tampoco quiere que comas a toda leche y te vayas. No quiere que vayas con prisas por la vida. Porque eres joven y es mejor ir despacito y con buena letra. O mejor dicho, masticar tranquilamente todo lo que te da la vida y sin atragantarse. Que la vida nos da trozos muy grandes como para que nos lo intentemos tragar como si nada.


3. ¿ Y qué tal de amoríos?

Después de preguntarte por otras mil cosas, te acabará haciendo esta pregunta. Pero aquí no intenta enseñarte nada, es ella la que intenta saber...


4. Esa birria no se va a quedar ahí ¿eh?

La comida no se tira y por tanto tu abuela nunca aceptará que la media hoja de lechuga y el trozo de tomate que quedan en el plato se queden ahí sin comer. Pero no es ella la que se lo va a comer, vas a ser tú. Porque, aparte de que, efectivamente, te está enseñando a no desperdiciar la comida, lo que quiere es que aproveches todo lo que se te da, por pequeño que sea. Que la vida no está como para decir que no a todo. Que no te dejes ni la carne en el asador ni el trozo de pescado reseco que se ha quedado en el centro de la mesa. Que aproveches hasta la última migaja que te ofrece la vida, porque eres afortunado de tenerlo.


5. ¿Te has quedado con hambre?

No sé si alguna vez alguien ha contestado que sí a la pregunta: "¿Te frío un huevo?". Lo que intenta tu abuela además de que creas que sales de una bacanal, es que le eches huevos a la vida. En todos los sentidos. Que te atrevas a decirle que sí, que te has quedado con hambre y que no te quedes con ganas de más. Que todos los problemas pueden tener solución, que rompas el cascarón y que sientas que has hecho todo lo posible por no quedarte con hambre. Porque tu abuela, efectivamente, quiere que te cebes, pero no siempre habla del estómago.